La inseguridad en las Villas Deportivas, enemiga del fútbol

Los predios de Urquiza, Talleres, Argentinos del Sud y Peñarol sufren hechos delictivos de forma constante. Tras muchos pedidos, se comenzó a construir una garita policial, pero se paralizó.

Por Redacción

domingo 4 de febrero, 2018

Las villas deportivas de los clubes marplatenses son el lugar donde cientos de deportistas entrenan para dar lo mejor cada fin de semana. El problema llega cuando la inseguridad atenta contra el normal funcionamiento de las diferentes actividades de las instituciones.

En la zona donde concluyen las avenidas Polonia y Mario Bravo, funcionan cuatro villas deportivas: Urquiza, Peñarol, Argentinos del Sud y Talleres. A unos metros, por Tetamanti, también se encuentran las canchas de Al Ver Verás, cuyos conflictos de seguridad se agudizan día a día.

“Siempre fue insegura esa parte. Roban a los chicos, apedrean autos, es la misma historia de siempre por la zona de los complejos de Urquiza, Talleres, Peñarol y Argentinos. Tuvimos muchísimas reuniones con distintos gobiernos y con el actual también”, detalló Alexis Caro, referente de Urquiza desde hace años, en diálogo con El Marplatense.

Una de las promesas incumplidas que recibieron los clubes fue la instalación de una garita de seguridad. En diciembre pasado, tras muchas gestiones y dinero invertido por los clubes, comenzó la construcción de la misma. Ahora, se paralizó y siguen sin seguridad.

“Era una cabina para dos policías, se hace una loza, se limpió porque había hasta animales muertos. Pero ahí cruza un arroyo, tapado por un caño de cemento. Vinieron desde Obras Sanitarias (OSSE) a decir que la garita está mal hecha y tiene que tener 10 centímetros más. Hace un mes y medio está parado”, aseveró Caro.

De vez en cuando, se puede ver a algunos efectivos de la policía local patrullando la zona. Pero sólo de día. “De noche es peor, ni hablar en invierno. Hoy una garita, aunque sea hasta las 20.30, nos da la posibilidad de poner luz y entrenar de noche”, señaló Caro.

En Urquiza, ni siquiera el colectivo acerca a los chicos porque lo dejan a seis cuadras y deben cruzar un campito para llegar a la cancha. “Tratamos de esperarlos con autos para que no lo hagan, nosotros tenemos que organizar la seguridad de ellos para que no les roben”, explicó el referente del club. Ahora, utilizan la Villa Los Juncos para entrenar, en la otra punta de la ciudad.

Entre los últimos hechos, se destacan los robos cuando salen los jugadores de entrenar. En Talleres ocurrió el último hecho, cuando un grupo de delincuentes tiraron piedras y rompieron vidrios de colectivos y autos. El deporte es inclusión, pero la inseguridad atenta contra su normal desarrollo. La prevención sería subsanada con policías. Sin embargo, el verdadero objetivo es que, en vez de piedras, tiren pelotas.

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