“No hay que alarmar: el murciélago no es sinónimo de rabia”

Después de la mordedura que sufrió un menor de 6 años en una pileta de Playa Grande, las autoridades de Zoonosis brindaron recomendaciones sobre las medidas a tomar en estos casos pero llevaron tranquilidad a la población sobre el riesgo de estos ataques. “La gravedad de la herida es diferente según la zona del cuerpo”, afirmaron.

Por Redacción

jueves 22 de febrero, 2018

Desde el Departamento de Zoonosis municipal llevaron tranquilidad a la población sobre los riegos que puede conllevar el ataque de un murciélago, después de la mordedura que sufrió un niño de 6 años en una pileta de Playa Grande, y brindaron recomendaciones sobre las medidas a tomar en este tipo de casos.

Daniel Gagliardo, director del área de la comuna, insistió, en una primera instancia, en que si las personas encuentran un  quiróptero deben evitar el contacto directo para prevenir la transmisión de alguna enfermedad. “Cualquier murciélago que se encuentre, en todo caso, hay que entregarlo a Zoonosis y nosotros después lo enviamos a Avellaneda, donde se hacen todos los controles”, indicó.

En caso de sufrir el ataque, el funcionario le explicó a El Marplatense que la herida debe lavarse con “abundante jabón y algún elemento desinfectante” en los primeros minutos, y después dirigirse al IREMI, donde se realizará el tratamiento correspondiente a la lesión.

“Ahí se va a iniciar el tratamiento antirrábico. Una vez que se conoce si el resultado es positivo o negativo con respecto al virus rábico, se define si la persona debe continuar el tratamiento completo según el resultado”, aclaró.

En este sentido, Gagliardo explicó que para tratar estas lesiones ya hay un protocolo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el que se estipula la colocación de cinco dosis de vacunas, además gammaglobulina, que se inyecta sobre la herida.

El director de Zoonosis municipal también dijo que la gravedad de la herida depende de la zona del cuerpo que se vea afectada. “No es lo mismo una mordedura en el pie, que en el cuello o en la cabeza. Porque en las zonas más altas hay más terminaciones nerviosas y hay más posibilidad de que el virus llegue al cerebro”, señaló.

Sin embargo, el funcionario también hizo énfasis en remarcar que los murciélagos que se puedan encontrar en la vía pública “no son sinónimo de rabia”. “Puede que tenga otra enfermedad o que es trate de un murciélago bebé que esté aprendiendo a volar y esté desorientado”, afirmó, y sostuvo: “No hay que alarmarse, pero sí prevenir”.

Gagliardo también comentó que una persona que sufre una mordida de un murciélago recibe el mismo tratamiento que si hubiese sido atacada por un perro o un gato. “La diferencia es que el murciélago no puede ser observado durante 10 días”, informó.

 

 

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