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Precariedad en el Puerto: “Hay mutismo y falta total de políticas”

Lo denunciaron los referentes locales del Sindicato de la Actividad Naval Mar del Plata (SANAM), en el marco del dolor que atraviesa al Puerto por la desaparición del Rigel. “Los trabajadores se sienten despreciados”, graficaron.

Por Redaccion

miércoles 13 de junio, 2018

Con la incertidumbre y el dolor, la precariedad y la falta de condiciones laborales dignas que atraviesan a los trabajadores del Puerto en los últimos años vuelven a verse reflotadas con mayor fuerza por parte de los distintos sectores gremiales que representan la actividad.

A través de un comunicado emitido en las últimas horas, desde el Sindicato de la Actividad Naval de Mar del Plata (SA.NA.M) aseguraron que los trabajadores se sienten “depreciados”, al lamentarse por la desaparición del buque Ríquel.

“Vemos el mutismo de las autoridades del área, la ausencia total de políticas de estado y lo que es más alarmante es que a la autoridad de aplicación, la tienen más ocupada dirigiendo el tránsito que a las embarcaciones, siendo ese su rol como fuerza federal”, denunciaron.

Desde la organización gremial consideraron que los recurrentes siniestros que protagonizan los trabajadores que se desempeñan en las embarcaciones “exponen a las falencias y a la falta de respuestas inmediatas”. “Así vimos a un trabajador que se quemó en un tanque de combustible, bajado en una grúa, exponiendo sus quemaduras a la abrasión de los elementos, sol, viento, arena suspendida”, ejemplificaron.

Las autoridades del sindicato, a su vez, instaron a “quitarle un poco de presión a los capitanes” de los barcos y que sea la autoridad de aplicación la que “ordene el ingreso inmediato a puerto o zona de abrigo por aviso de temporal”. “Todos los que estamos en esta actividad, sabemos que le pasa a un patrón que no sale por mal tiempo o se vuelve, entonces ayudémoslo”, argumentaron.

COMUNICADO COMPLETO

“Cuando un objeto material o inmaterial, se ve DEPRECIADO, es por el desgaste debido al mal uso, en tiempo excesivo. Esa es la categoría a la que finalmente han llevado a los trabajadores de las actividades navales, portuarias o marítimas. DEPRECIADOS.

Observamos tristemente como un naufragio o accidentes en instalaciones portuarias, se concadenan uno con otro. Vemos el mutismo de las autoridades del área, la ausencia total de políticas de estado y lo que es más alarmante es que a la autoridad de aplicación, la tienen más ocupada dirigiendo el tránsito que a las embarcaciones, siendo ese su rol como fuerza federal.

Todos los accidentes tienen en común que nos exponen a las falencias y a la falta de respuestas inmediatas, una vez consumados los mismos.
Así vimos a un trabajador que se quemó en un tanque de combustible, bajado en una grúa, exponiendo sus quemaduras a la abrasión de los elementos, sol, viento, arena suspendida.

Vimos trabajadores sufrir, paros cardiorespiratorios y fallecer en buques en cuarta andana, para darnos cuenta que el puerto NO cuenta con una lancha que brinde primeros auxilios y extracción de pacientes.

Recientemente vimos fallecer a un estibador, dijeron de un paro cardíaco, como sea, ahí nos dimos cuenta que el puerto NO cuenta con una ambulancia ni centro médico para estos casos.

A todo esto sumarle la inmensa pérdida que significan los naufragios, lo irreparable del dolor, solo lo pueden mensurar los familiares de esos trabajadores, nadie puede teorizar sobre esto y sin embargo ahí están.
Nosotros desde nuestro lugar solo podemos solidarizarnos con los familiares y bregar para que la autoridad de aplicación cumpla el rol del cuidado de los trabajadores del mar.

Hoy cuando se arma un buque para la zarpada, si las condiciones climáticas son adversas, no se entregan los cajones, previniendo que no se vuelen con el viento, como puede ser que las embarcaciones menores sigan afuera con temporales de los que se sabe con antelación…?

Mientras se discute si los trajes sí o no, si la ley Solanas sí o no, si importación o construcción, porque no analizamos quitarle un poco de presión a los capitanes, dejando que la autoridad de aplicación ordene el ingreso inmediato a puerto o zona de abrigo por aviso de temporal y a su vez la autoridad política NO descontar días de zafra, por inclemencias climáticas, si hasta cuando vuelve a puerto con mal tiempo, el patrón hace su ingreso bajo responsabilidad propia, según oficio.

Todos los que estamos en esta actividad, sabemos que le pasa a un patrón que no sale por mal tiempo o se vuelve, entonces ayudémoslo. Seguramente no será la solución, pero al menos no nos obligaran a pensar que un cajón de plástico vale más o merece más cuidado que un trabajador de la actividad Naval, Portuaria o marítima”.

 

 

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