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Reinserción: “La cárcel no es un lugar para que la persona se pudra”

Lo señaló el juez Esteban Viñas, a cargo de la ONG Cambio de Paso, quien aportó detalles de la iniciativa que anunció el Municipio con autoridades nacionales para trabajar con internos jóvenes de 18 a 25 años en Batán. “Hay que darles oportunidades para salir adelante”, enfatizó.

Por Redaccion

sábado 18 de agosto, 2018

El Juez de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de Mar del Plata, Esteban Viñas, aportó detalles de la iniciativa que anunció el Municipio junto a autoridades nacionales para profundizar la labor de reinserción con jóvenes alojados en el penal de Batán, de entre 18 y 25 años, e insistió en la necesidad de aportar nuevas herramientas para que los internos encuentren “oportunidades para salir adelante”.

En diálogo con El Marplatense, el magistrado, que está al frente de de la ONG Cambio de Paso, precisó que en el marco de estas políticas se brindarán talleres una vez cada ochos semanas con distinta carga horaria. “Es un trabajo que se hace con un psicólogo, un asistente social, y un terapista ocupacional, y a través de distintas metodologías de juego lo que se busca es trabajar el tema actitudinal de las personas”, afirmó.

“El ser humano en los juegos puede aprender diferentes virtudes y ahí aflora su personalidad”, resaltó, y argumentó: “La idea es que en estos juegos asuman distintos roles, saquen lo que tienen de su interior, y se los pueda ayudar a revalorizar su propia vida, que es algo que hay que trabajar mucho en lo penal”.

En este sentido, el juez reconoció que la “mayoría” de las personas que están privadas de su libertad encuentran raíces con un “nivel de exclusión social con un alto problema de vulnerabilidad”. “Ellos carecen de herramientas para afrontar las adversidades de la vida y hay que trabajar mucho en el tema de ayudarlos a salir del estereotipo en el que se encuentran encerrados: vienen ya de generaciones de exclusión, de falta de oportunidades, falta de educación, de vivir en un ámbito familiar de violencia, y sin vivienda propia”, ejemplificó.

Para Viñas, este tipo de abordajes penitenciarios no pueden ser considerados “si primero no se les enseña a los internos a valorar la vida”. “La principal herramienta que tienen que tener es el reconocimiento de su dignidad humana. Son seres humanos que tienen dignidad, que merecen un trato digno, y que deben tener oportunidades para salir adelante”, enfatizó.

“A partir de esta metodología, se ayuda a que estos jóvenes que han tenido problemáticas muy duras y que han metido la pata, puedan cambiar para que encuentren en su interior la fuerza que tiene todo ser humano y que pueden asumir roles distintos a los que venían teniendo y así puedan ganarse la vida adquiriendo una actitud laborativa”, explicó.

El juez instó a que haya un mayor acercamiento de la Municipalidad así como de otras entidades e instituciones de relevancia a nivel local para “prestar colaboración” en programas que permitan lograr una “transformación y cumplir con el mandato constitucional”.

“La cárcel no es un lugar para que las personas se pudran, sino que es un lugar para que las personas puedan encontrar una herramienta que le plantee una opción distinta de vida, que le de una aptitud para volver a la comunidad con la intención de no querer volver a delinquir nunca más”, aseveró.

Viñas, además, recordó que esta clase de abordaje ya ha sido aplicada en países europeos como España con “muy buenos” resultados. “Se usan mucho y son muy interesantes. Es realmente muy importante el involucramiento con instituciones comunitarias cercanas a una cárcel”, reflexionó, y concluyó: “Las personas que cometen un delito en Mar del Plata no son extranjeros, son marplatenses, y forman parte de nuestra familia y nos tenemos que ocupar de ellos”.

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