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Calles completas

Por Fernando Poó

martes 23 de octubre, 2018

Puestos a elegir todos preferimos algo que esté completo a algo que no lo esté. El Efecto Zeigarnik es un principio de psicología que describe la tendencia de las personas a mantener en la mente todo aquello que quedó inconcluso hasta lograr completarlo. Sin embargo, ese principio que afecta a la memoria y a la motivación no se aplica al ambiente urbano. Sin dudarlo, podemos afirmar que nuestras calles están incompletas, y no parece que eso nos preocupe demasiado. Una calle incompleta tiene poca diversidad. De manera inversa, una calle completa es la que incluye la circulación de diferentes medios de transporte, con énfasis en el transporte público y activo, en la comodidad y en el bienestar de todos los usuarios. Las calles completas promueven el uso del espacio urbano para fines múltiples. Entre sus objetivos se encuentra generar accesibilidad segura y asequible para todos. Además, promueven la comodidad y el bienestar. Pero no se trata sólo del transporte, una calle no es completa si no incluye árboles que den sombra, si no provee servicios y  comodidades que permitan disfrutar y permanecer en el espacio público.

¿Por qué motivo las calles no son completas? La razón principal es la planificación urbana que gira alrededor del automóvil como medio de transporte hegemónico. Según algunas estimaciones, en ciudades de gran tamaño, el 70% del espacio público está destinado a los autos aunque sólo trasladan al 40% de los viajeros. Por otra parte, un automóvil pasa en promedio el 95% de su vida útil estacionado, y una gran cantidad de tiempo circulando para conseguir dónde hacerlo. Estos recorridos que se realizan a baja velocidad, y que suelen incrementar el gasto de combustible y la contaminación, se producen por el interés de los conductores de desplazarse puerta a puerta. Sin embargo, los únicos que pueden hacer estos desplazamientos son los peatones, los ciclistas y, posiblemente, los motociclistas. Ahora bien, la planificación urbana no los ha puesto en el centro de sus esfuerzos, sino en la periferia.

El enfoque de las Calles Completas es relativamente novedoso. Existen iniciativas en países como México, Estados Unidos, Canada, Francia o España, entre otros. Como perspectiva urbanística es coherente con planteos como los de Jan Gehl sobre recuperar la escala humana, con el modelo de las ciudades compactas, con el Diseño Universal, o con la Ciudad de los Niños de Tonucci. Todos estos enfoques coinciden en señalar la necesidad de cambiar el eje de la planificación urbana para hacer de las ciudades espacios más amigables y vivibles. Entre los beneficios asociados a las Calles Completas se encuentran: favorecer el desarrollo de redes de transporte multimodal, un uso del suelo más integrado y menos fragmentado, la revitalización de zonas comerciales, la reducción del riesgo peatonal como consecuencia de diseñar y adaptar las veredas para todos los usuarios -i.e., niños, ancianos, personas con discapacidad-, proveer a los niños de ambientes más seguros para trasladarse de forma independiente, incrementar estilos de vida más activos y saludables, y preservar recursos para el futuro mediante la reducción del uso de combustibles fósiles y sus consecuencias negativas sobre el ambiente.

Mar del Plata es una ciudad de veredas amplias y, en gran medida, arboladas, sin embargo, muchos barrios fueron deforestados tiempo atrás, pero no se reforestaron, y muchas veredas están rotas. También es una ciudad con muchas zonas comerciales de gran flujo peatonal, pero con pocos espacios públicos que inviten a permanecer. Al mismo tiempo es una ciudad altamente motorizada con una tasa aproximada de un vehículo cada dos personas y cada vez más dispersa. Como resultado, disfrutar del espacio urbano se torna más complejo cada día. Algunos indicadores de ello son la poca presencia de niños jugando en la calle, o yendo en bicicleta a la escuela, la dificultad para cruzar en las esquinas, o el riesgo de circular en bicicleta a cualquier edad. A pesar de ello, la oportunidad de tener una ciudad con calles completas no resulta tan lejana. Estamos a tiempo de tomar las decisiones que le darán forma a la ciudad del futuro.

 

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