La trama detrás del crimen del dueño de “Manolo”

El empresario gastronómico fue asesinado por su ex suegro, que luego se suicidó. Buscan pistas en los celulares de ambos.

Por Redacción

miércoles 19 de diciembre, 2018

El crimen del dueño de la cadena de churrerías y restoranes "Manolo", Juan Manuel Santurian (63), causó impacto en la ciudad. Más porque el asesino fue su ex suegro Miguel Ángel García (70), que se suicidó. Aunque para los investigadores es prácticamente un caso cerrado, con víctima y victimario en la misma escena, todavía falta reconstruir la historia que llevó a ese brutal desenlace.

Todo apunta a que lo que pasó el martes a las 8.30 en el estacionamiento del lujoso edificio Boghoss II, ubicado en Libertad al 3300, se trató de un crimen premeditado. Santurian recibió al menos tres disparos en su cuerpo. García apareció tirado contra una pared con un tiro en el pecho. Ninguno sobrevivió al poder de la pistola calibre .40 especial de la que salieron los balazos.

"Es evidente que hay una historia muy fuerte, con mucho arrastre, para que una persona llegue a tomar la decisión de matar y luego quitarse la vida", dijo un investigador del caso. El abanico de hipótesis comprende desde diferencias económicas hasta familiares. Es que Santurian se encontraba en medio de los trámites de divorcio con Romina García, hija de Miguel Ángel.

La vida de Juan Manuel transcurría entre Miami, donde "Manolo" tiene una sucursal, y la Argentina. En Mar del Plata, el hombre vivía en el primer piso de la torre ubicada en Libertad y Salta, un lujoso edificio donde un dos ambientes vale alrededor de 200 mil dólares.

Miguel Ángel vivía unos pisos más arriba. No se descarta que como parte de la ruptura con Romina, Santurian le haya pedido a García que dejara libre su departamento y ese haya sido uno de los ingredientes del conflicto.

De acuerdo a lo que registraron las cámaras de seguridad del edificio, el ex suegro esperó varios minutos a la víctima adentro de su Peugeot Partner gris, que estaba estacionada en las cocheras. Una de las filmaciones captó desde lejos el instante en que se desencadenó todo.

Juan Manuel salió del ascensor rumbo a su Mercedes Benz blanco y en el camino pasó cerca de la Partner. En ese momento apareció García. Creen que llegó a gritarle algo a la víctima.

"García estaba esperando en la cochera a que Santurian llegara", dijo a Clarín el fiscal del caso Alejandro Pellegrinelli.

Luego, se oyeron los tiros: fueron alrededor de cinco. Después de asesinar a su ex yerno, caminó algunos pasos y se mató atrás de una camioneta. Santurian recibió un balazo en el pecho, otro en el abdomen, uno en la nuca y se cree que un cuarto disparo lo rozó en un brazo. García, en tanto, murió por una bala que le atravesó el pecho y se incrustó en una pared. El hombre quedó tendido de costado con el arma a su lado.

Fueron los vigiladores privados del edificio los que oyeron las detonaciones, corrieron a ver lo que pasaba y llamaron al 911. Aunque primero se especuló con la participación de un tercer implicado, esa posibilidad se evaporó con el correr de los minutos.

La Policía Científica realizó las pericias en la cochera y encontró la pistola calibre .40 marca Tanfoglio y al menos tres vainas servidas. "Es un arma de gran poder de choque", dijo Pelegrinelli.

Juan Manuel era padre de tres hijas. Dos de ellas producto de su primer matrimonio y la tercera, de su relación con Romina. A esta última la conoció en uno de sus restoranes, donde la mujer era empleada.

Las dos hijas mayores de Santurian viven en Estados Unidos y a raíz del crimen de su padre tenían previsto llegar al país en las próximas horas. Se espera que el fiscal del caso las llame a declarar como testigos para preguntarles si sabían de la existencia de algún conflicto previo con García.

Los investigadores también analizarán los celulares de los dos hombres, en busca de mensajes o llamados previos que permitan entender algo más de lo que pasó, detalló Clarín.

Comentarios