¿Son nuestros hijos adictos a la tecnología?

Por Rodrigo Goñi Moreno

lunes 1 de abril, 2019

Está claro que los avances tecnológicos son fantásticos para la vida moderna, y los más chicos de la familia son los denominados tecno nativos, es decir, que nacieron con la tecnología actual.
Como adultos colaboramos para que ellos estén empapados de las pantallas. Desde bebés le ponemos dibujitos en Youtube para cenar y los hacemos dormir con música desde Spotify. Cuando nos vamos de vacaciones ven películas con Netflix en el auto y les damos los jueguitos para la espera del consultorio pediátrico.

Nosotros les abrimos la puerta con estas técnicas de distracción, pero en algún momento las riendas se sueltan y los adultos perdemos el control.
La Fundación Common Sense brinda las siguientes cinco señales para saber si un niño tiene una relación saludable con las pantallas:
1. Están físicamente sanos y duermen suficiente.
2. Aprenden en la escuela y se involucran con ciertos temas que le enseñan.
3. Exploran sus intereses y poseen hobbies tales como tocar la guitarra.
4. Interactúan con naturalidad con sus amigos y con su familia.
5. Su vida digital parece a simple vista divertida, positiva y educativa.
Pero hay que estar atentos, porque lo último que desean las empresas de Internet es que nos bvayamos de sus pantallas.

Estas nuevas empresas digitales persiguen como cualquier otra empresa mayor rentabilidad. En su caso, mayor tiempo frente a la pantalla es sinónimo de mayores ingresos. Por ello, las estrategias son cada vez más creativas para mantener a los usuarios en sus plataformas.
Por ejemplo, Youtube creó el “autoplay”, es decir, el sistema por el cual al terminar el video que estamos viendo, otro video relacionado continúa reproduciéndose, creando un bucle de contenidos infinito. Por su parte, la plataforma Netflix, propone al terminar un episodio cada serie, continuar rápidamente con el siguiente episodio. El sistema Android de Google, nos propone un feed de noticias que no hubiésemos buscado nunca, sin embargo, leemos los títulos de cada una y hasta hacemos clic para ver un poco más de qué se trata en alguna de ellas. Es que somos persuasibles y los niños aún más.

La red social Snapchat es el número uno para adolescentes. Aquí el truco está en que existen los denominados “Snapstreaks”, una racha de diálogos que aparece identificado con un ícono que indica que entre dos usuarios se estuvieron enviando snapts por más de 3 días seguidos. Cuantos más días continuados mejor según esta red. Pero, si un día dejas de comunicarte con ese contacto, tu ícono desaparece y el contador vuelve a cero. Esto que parece muy divertido y original, es una presión psicológica y una carga emocional sobre los jóvenes usuarios. A Facebook le encanta que se generen debates de temas controversiales en su red social. Pero obviamente va a desalentar que esta charla se pueda dar en un ámbito presencial, sino que, todo lo contrario, el debate debe darse dentro de su plataforma.

Por su parte la organización “The Truth About Tech” o su traducción al español: “La verdad acerca de la tecnología”, entiende que la adicción tecnológica en los pequeños ya es un problema serio mundial. Por ello propone un manifiesto que concluye con la siguiente afirmación: Apaguemos nuestros dispositivos y encendamos nuestras emociones.

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