Niña abusada: “Todavía no se sabe quién es el autor del hecho”

Así lo aseguró la jueza de Familia Andrea García Marcote, quien interviene en el caso de “A”, la niña de 5 años que fue enviada a un instituto de menores después de ser víctima de abuso. La magistrada aclaró que la Justicia nunca le dio la guarda a la “familia del corazón” y que el supuesto padre la había reconocido como hija en su partida de nacimiento.

Por Redacción

martes 16 de abril, 2019

La jueza Andrea García Marcote, titular del Juzgado de Familia N° 2 que interviene en el caso de la niña marplatense de 5 años que fue abusada sexualmente y enviada a un instituto de menores, aseguró en diálogo con Radio Mitre Mar del Plata que “el juez penal va a decidir si existió o no el delito y quién es el imputado”.

“Hay un juzgado penal interviniendo desde el mes de agosto, pero no puedo entrar en el fondo de la causa porque estaría violando la privacidad de la niña. En el expediente surge claro todo lo que se ha trabajado con la familia biológica y cuándo se ha interrumpido la comunicación con ellos. En cuanto se detecta el posible abuso, se da cuenta inmediatamente a la justicia penal y se interrumpe todo tipo de contacto. El tema es que, por ahí, se interrumpió el contacto con alguien que no es el autor, ya que todavía no se sabe quién es el autor del abuso“, detalló la magistrada en el programa Hoy es mejor.

Aunque García Marcote insistió en que no puede hablar del caso particular porque “hay menores de edad implicados”, explicó cómo es el procedimiento que la Justicia debe seguir en estos casos. “Cuando hay una familia que no puede hacerse cargo del niño, interviene el servicio social y busca otros familiares que puedan hacerse cargo del niño. En este caso, eran dos nenas que estaban a cargo de una tía. Se trabaja con los progenitores en un período de seis meses para que puedan hacerse cargo“, dijo.

“Siempre se trata de priorizar el interés superior del niño. Se trata de trabajar con la familia para tratar de restablecer los derechos del niño a la misma familia. Una vez constatado que esa familia no puede hacerse cargo, se dicta la declaración de adoptabilidad. Acá se evaluó la situación y no hubo parientes idóneos que se hagan cargo”, indicó la jueza.

Dentro de ese plazo de 6 meses previos a que se decida si se revincula a un menor con su familia biológica o se declara su adoptabilidad, “se constató que las nenas no estaban con la tía sino con otra familia”. “Ahí interviene el fuero de Familia y, actualmente, se dictó sentencia y está en la Cámara de Apelaciones”, añadió.

“La sentencia se dictó luego de trabajar con la madre. El tema es que a lo niños el tiempo los apremia y no se les puede dar a los adultos todo el tiempo necesario para que puedan rehabilitarse. La mamá biológica tiene un problema de adicciones y el papá legal -si bien está reconocido- no es el papá biológico. Él es el padre legalmente, nunca se hizo la impugnación de paternidad. Si usted reconoce a su hijo en el Registro Civil, usted es el padre. Salvo que haga un juicio donde se impugne su paternidad, se haga un ADN y se demuestre lo contrario”, manifestó la jueza.

Una vez que se constató mediante una prueba de ADN que el hombre que era el padre legal de la menor, no era su padre biológico, el Juzgado de Familia N° 2 declaró la resolución de adoptabilidad, que ahora está siendo revisada en la Cámara. “A partir de que queda firme, se le pide a la Corte un listado de 20 personas y, a partir de ahí, se selecciona a una persona, que será el futuro padre o madre adoptiva”, afirmó.

La Justicia nunca le dio la guarda a esta “familia del corazón”, se la había dado a una tía. El problema acá se presenta en que no hubo una guarda legal, la guarda la tenía la tía. La ley prohíbe tener en consideración para dar en adopción a una guarda de hecho y prohíbe a los jueces dar una adopción a una familia que no está inscripta en el legajo de adoptantes. Esto no se puede”, concluyó tajante.

EL ABERRANTE CASO

 

“A” tiene apenas 5 años, pero atravesó una vida de calvarios y sufrimiento difícil de explicar y de entender para cualquier adulto. Vivió en la calle, hija de una madre drogadependiente que la descuidaba. A los 4 años parecía que su suerte había cambiado cuando fue dada en guarda de hecho a una “familia del corazón” que le brindó contención y un hogar.

Sin embargo, la Justicia decidió otorgarle visitas a un hombre que dijo ser su padre, aunque el ADN luego probó lo contrario. En medio de tironeos judiciales y un expediente que acumulaba presentaciones cruzadas, el jardín de infantes al que asistía la niña descubrió que fue abusada sexualmente. El Juzgado de Familia interviniente, entonces, la envío a un instituto de menores, donde está incomunicada, lejos de su “familia del corazón” y de su madre biológica.

La denuncia por abuso sexual que hizo el colegio privado ante las actitudes y manifestaciones de la propia niña, no habría sido formal y, de acuerdo a Julio Razona, el abogado que representa a la “familia del corazón”, solo se concretó mediante un llamado telefónico desde Acción Social que bastó para que el Juzgado de Familia interviniente ordenara su inmediato traslado al instituto de menores.

“La incomunicaron porque sospechaban de un hermanito de 14 años. Entonces, le pedí al fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil que se haga una Cámara Gesell para que la nena cuente lo que le había pasado y lo que había vivido, con la intervención de todos los miembros del Poder Judicial”, detalló el letrado a Radio Mitre Mar del Plata.

“Quien abusó de ella es un novio de la madre y ya lo habíamos denunciado por violencia contra la nena. En la Cámara Gesell, claramente manifestó que Juan, el falso padre, había abusado de ella y le pegaba. Y que esto se lo había manifestado a su mamá de sangre. Es una persona de nombre Juan, que se presentó ante la Justicia y dijo ser el padre de la niña y novio de la madre. Pidió un régimen de visitas para poder llevarse a la niña a la casa y nosotros y la Asesoría de Menores nos opusimos terminantemente. Solicitamos una prueba de ADN porque sospechábamos que no era el padre. Había falseado su domicilio y su empleo. Era una persona totalmente sospechosa para entregarle una niña de 4 años. Pese a nuestra insistencia, el Juzgado de Familia dispuso que la tenían que retirar los fines de semana. Vino golpeada e hicimos una denuncia, se demostró que no era el padrepero se continuó con el régimen de visitas“, sostuvo Razona.

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