Por qué sigo soñando

Por Dr. Pablo Cistoldi

miércoles 17 de abril, 2019

Mar del Plata, la justicia y la ciencia marcan mi vida.

«La Feliz» me recibió hace más de veinte años. En esta ciudad conocí a mi esposa y nacieron
mis hijos; aquí hice amigos. Trabajo como fiscal en el Ministerio Público Fiscal, que es una de las
ramas del Poder Judicial provincial. Desde tal lugar, trato de contribuir a crear y recrear una
sociedad más justa y pacífica. Integro el InFo-Lab. Este Laboratorio de Informática Forense se
conformó en el año 2014, gracias a la voluntad de las autoridades de la Universidad FASTA, el
Municipio de General Pueyrredón y el Ministerio Público.

Puedo decir que en el InFo-Lab aprendo mucho más de lo que aporto. Por ejemplo, no me canso
de aprender a valorar lo que otros tienen para decir. El derecho nos enseña a respetar a los
demás y a escuchar su opinión, pero la ciencia nos llena de preguntas que no sabemos
responder y nos enseña a apreciar lo que otros saben y nosotros ignoramos.

¿Cuál es la causa de un conflicto judicial? ¿Qué fue lo que sucedió realmente? ¿Qué debe hacer
un abogado, un fiscal o un juez que interviene en el caso? ¿Cómo organizar una institución
judicial? La ciencia nos pone una y otra vez en el lugar de aprendices. No tenemos todas las
respuestas, necesitamos saber más y para eso necesitamos de otros.

Hablar de ciencias en aplicación forense no es lo mismo que hablar de ciencias forenses. Estas
últimas representan un aporte siempre subordinado al marco de un proceso judicial concreto,
dirigido por abogados. Las ciencias en aplicación forense no limitan su horizonte a lo que
requiere un juez, un abogado o un fiscal en un litigio. Aportan perspectivas más amplias,
iluminan aspectos que difícilmente pueden ser vistos desde adentro del sistema.

En el InFo-Lab, las ciencias en aplicación forense iluminan con una claridad cada vez mayor. La
alianza entre tres instituciones y la participación inicial de especialistas de tres disciplinas (informática, criminalística y derecho) mostró desde sus comienzos esta necesidad de cooperación. Y también muestra sus frutos.

La historia del InFo-Lab es la historia de nuevas tomas de conciencia de la necesidad del aporte
de conocimientos diversos. De este modo, la medicina, la arquitectura, la psicología, las
ciencias de la comunicación, las disciplinas de marketing y de recursos humanos han ido
enriqueciendo nuestra labor. Siempre a través de personas concretas. Personas de distintas
generaciones, con diferentes habilidades, investigando e innovando juntas.
¿Por qué limitar este crecimiento, si la justicia siempre nos traerá preguntas aún sin responder?
¿Por qué no aprovechar las posibilidades que ofrece Mar del Plata, su riqueza académica, su
potencial para la gestación de eventos y jornadas? ¿Por qué no estimular a estudiantes e
investigadores a animarse a la labor interdisciplinaria? ¿Por qué no motivarlos con una meta
atrayente: contribuir a la gestación de una sociedad más justa y pacífica?
No dejo de soñar, simplemente porque soy testigo privilegiado de que esto está ocurriendo hoy
y es el sueño de un gran equipo que crece día a día.

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