Opinión por Roberto Garrone

Langostino y su reproceso en tierra: una oportunidad que se dilata

CaIPA y el SOIP negocian un acuerdo pero tiene más trabas que la pobre oferta de la patronal. Los obreros registrados bajo convenio 75 de Moscuzza cobrarán casi 4 veces más. El riesgo de la discontinuidad del trabajo en negro.

domingo 5 de mayo, 2019

Mientras en la Comisión de Seguimiento de Langostino se pone el foco en la fecha del inicio de la zafra, tratando de demorar aunque sea 10 días la apertura de aguas nacionales y caminar en el mismo sentido de las recomendaciones de los investigadores del INIDEP, que advirtieron un retardo en el ciclo reproductivo del marisco y por consiguiente, sugirieron demorar el comienzo de la faena de la flota comercial para evitar la pesca de ejemplares juveniles y de escaso valor comercial.

Mientras todo eso pasa, y quedan a la vista las diferencias siempre latentes de la flota costera de Rawson con los barcos fresqueros de altura de Mar del Plata por el acceso al recurso, y no se va a fondo con medidas que restrinjan la pesca de merluza como captura incidental del langostino o se cumpla la ley que obliga al uso de dispositivos de selectividad que evitan pescar juveniles, en Mar del Plata pasan otras cosas.

Desde hace más de un mes la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CaIPA) y el Sindicato Obrero de la Industria Pesquera (SOIP) discuten valores de referencia para reprocesar langostino en los frigoríficos pesqueros de Mar del Plata.

El reproceso implica descabezar, clasificar, pelar y hasta desvenar el langostino que llegaría en camiones que se cargarían directamente en el muelle mientras el barco vacía la bodega. Se trata de un producto perecedero que pierde calidad si el buque descarara en Mar del Plata. Y el armador perdería mucho dinero en combustible extra.

Eso ya lo sabe Carlos Mezzamico, secretario General del SUPA, pero elige enviar una carta al Consejo Federal Pesquero pidiendo que los barcos de Mar del Plata descarguen en Mar del Plata. El argumento de que recibieron cuota de merluza para generar trabajo en tierra suena válido. Pero ahora pescan langostino, el único recurso con el que consiguen una ecuación comercial en verde.

También las autoridades provinciales esperan un éxodo masivo con resignación. Como Miguel Tezanos Pinto, el subsecretario de Agroindustria. También representante bonaerense en el Consejo Federal Pesquero, hace un mes se reunieron con referentes gremiales y empresarios de Mar del Plata para encontrar alternativas para recuperar el nivel de trabajo en el puerto.

El funcionario no comenzó con el pie derecho. Eso de pescar anchoita en el área de veda de merluza solo contagio carcajadas en el sector. “Si no es rentable la hubbsi, con la engraulis nos terminaríamos de fundir. Necesitamos que sean creativos pero no tanto”, decía un armador que prefería reír para no llorar.

Lo que traba el acuerdo entre la patronal y el SOIP es el valor que la cámara ofrece. Lo que ofrece CaIPA, $3,11 por kilo de langostino descabezado es muy poco para el gremio y choca con una realidad que costará modificar.

Fernando Rivera, el presidente de CaIPA, pretende que se redacte un nuevo acuerdo, individual, específico para el marisco y que englobe a obreros temporarios. La relación laboral dura mientras hay disponibilidad de materia prima. Sacan cuentas y un trabajador con buen ritmo puede descabezar 65 kilos por hora. Con 8 horas de trabajo, serían $1600. Multiplicado por 20… un salario mejor que la garantía que cobran ahora.

En el primer bimestre de este año se exportaron, según el último Informe de Coyuntura que elabora Pesca Nación, 23 mil toneladas de langostino. El precio promedio de venta fue de 7 mil dólares.

En el SOIP contemplan que hay muchos obreros bajo convenio 161/75 que podrían trabajar con langostino sin necesidad de perder beneficios esenciales. Y ponen el ejemplo de Moscuzza, donde la empresa llegó a un acuerdo con los fileteros y les ofreció $11 por el descabezado. Creen que pueden hacer 55 kilos por hora. Los números cambian.

Desde el gremio que conduce Cristina Ledesma reclaman el doble para los que podrían incorporarse como temporarios. Iberconsa, ahora que compró Valastro, aspira a sumar unos 150 trabajadores exclusivamente para reprocesar 3 mil toneladas de langostino “a terminar”. Pero todavía conserva 18 fileteros y un grupo de peones y envasadoras que volvieron de la terminal de corte que tenían dentro de la jurisdicción portuaria.

En lo que va del año Mar del Plata ya recibió más de 2 mil toneladas de marisco que se pescó al norte, fuera del área del vera, sobre el 41º y 42º. Moscuzza metió varios viajes con el José Américo pero todo se congeló a bordo. El langostino de algunos fresqueros terminó en manos de cooperativas.

En La Nueva Arhehpez hicieron poco de pelado y desvenado a $26 y $30 respectivamente. Son casi los valores del año pasado, cuando descabezaron y clasificaron por $8 el kilo. La mayoría que hizo langostino el año pasado pagó esos valores, en negro.

Que el langostino termine fuera de un acuerdo específico entre la patronal y el gremio es el temor mayor de Ledesma porque alejaría el elemento que en los frigoríficos brilla por su ausencia desde hace varios años: la regularidad del trabajo, aunque de una zafra se trate.

Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.

Comentarios