Murió Isabel “La Coca” Sarli

La recordada actriz falleció cerca de las 8 de la mañana de este martes, según confirmaron desde su entorno familiar. Estaba internada en terapia intensiva desde hace varias semanas.

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martes 25 de junio, 2019

A los 89 años, murió la actriz argentina, Isabel “La Coca” Sarli. Su fallecimiento fue cerca de las 8 de la mañana de este martes, según confirmaron desde su entorno familiar.

“La Coca” estaba internada en terapia intensiva desde hace varias semanas y su salud era muy frágil. Desde hace 15 días usaba un respirador artificial.

Con la muerte de Hilda Isabel Gorrindo Sarli, tal como se la inscribió en su nacimiento un 9 de julio de 1929 en su Concordia natal, se extingue el perfil de la popular Isabel Sarli y, fundamentalmente, desaparece “La Coca”, aquella diosa y pionera del cine erótico local de profundo e imperecedero arraigo popular que la llevó a convertirse casi en una de las definiciones de lo argentino. Hoy, Sarli integra ese firmamento de iconografía barrial donde pueden estar también las imágenes de Maradona o Gardel, pero donde ella será por siempre dueña de una sensualidad que despertó en su tiempo tantas pasiones como polémicas.

Sus inicios en el cine fueron con el mismo escándalo que la acompañó en casi toda su labor profesional para la pantalla grande y también en la lente del hombre que amó. Con dirección de Armando Bó, el 2 de octubre de 1958 en el cine Gaumont se estrenaba El trueno entre las hojas, película escrita por Augusto Roa Bastos que adaptaba su cuento “La hija del ministro”. Fue un éxito instantáneo que la catapultó al estrellato y a una primera escena de desnudez para el cine argentino que fue pura provocación para los parámetros de la época y que -solía señalar la actriz- rodó engañada pensando que iba a aparecer con una malla color carne y lejana en virtud de la distancia de cámara.

“Después supe que había acercamientos y aumentos”, siempre se la escuchaba decir sobre ese primer desnudo frontal para un personaje del que la crítica de su tiempo dijo que “justifica muy poco su absurdo papel” y para el cual Armando Bó, para convencerla, había llevado a Isabel Sarli a ver Un verano con Monika, de Ingmar Bergman.

Isabel Sarli jamás pensó ser estrella de cine: había estudiado para ser secretaria bilingüe y su vida comenzaría a cambiar cuando fue elegida Miss Argentina, en 1955. Curiosamente, el ganar ese concurso observaba como premio la posibilidad de trabajar en la pantalla grande de la mano de los Mentasti para el poderoso sello cinematográfico Argentina Sono Film.

Nada de eso sucedería hasta que Armando Bó se cruzó en su vida en un programa de TV en el que Sarli debía coronar a su sucesora en el certamen de belleza, Dorys del Valle. Bo y la intérprete no se separarían durante un cuarto de siglo, si bien Sarli tuvo un matrimonio anterior del cual nunca quiso develar más detalle que el hecho de que su única razón de ser fue escapar de su controladora madre de origen napolitano, María Elena Sarli, único sostén familiar luego de la partida del padre.

Fuente: La Nación

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