La realidad social de Mar del Plata: ayuda alimentaria y vulnerabilidad

La trabajadora social Ana Prieto narró las diversas problemáticas que se viven en la ciudad, que pasan principalmente por la comida, lo habitacional y el empleo. Esto pone en riesgo a los niños, niñas y adolescentes. “La situación de nuestra población es crítica, está empobrecida”, afirmó.

Por Redacción

miércoles 3 de julio, 2019

La situación social en Mar del Plata no escapa a la línea general del país. Un nivel de conflictividad muy alto, con precariedad de muchas familias cuya principal demanda es la ayuda alimentaria. La crisis del empleo y la situación habitacional agravan la situación. Los niños, niñas y adolescentes terminan siendo los más afectados.

Ana Prieto es licenciada en Trabajo Social, trabaja en el campo de la salud en atención primaria, en dos salitas de la zona sur de la ciudad, aunque apuntó que la realidad es similar en toda la ciudad y el país. En una entrevista con El Marplatense, detalló los diferentes problemas que atañen a la ciudad.

“Los sectores que no se encontraban en situación de trabajo formal, o por ahí tenían una actividad laboral más vulnerable, quedaron excluidos. Sumado a que la AUH tiene un alcance menor en cuanto a la capacidad de afronte con ese dinero, por la inflación. Las personas de los barrios más alejados y periféricos, que ya se encontraban en una situación estructural un tanto deficitaria, con esta crisis se vio agudizada”, inició Prieto.

La principal demanda de la gente “está muy centrada en ayuda alimentaria”. “Algo tan básico como alimentarse y alimentar a sus hijos es lo que la gente está pidiendo en los servicios sociales. Lo cual hay muy poco para ofrecer”, detalló. Para resolver el problema, se cuenta con una tarjeta de alimentos de Desarrollo Social, que otorga 300 pesos por familia, y el plan Más Vida, para familias con niños menores de seis años, pero que dejó de ser universal. Además, los trabajadores sociales articulan mucho con comedores comunitarios, Ongs y Cáritas.

La situación de nuestra población es crítica, está empobrecida. Los acampes, por ejemplo, no son casuales ni caprichosos. Son conflictos para con la sociedad y ellos mismos. Es un desequilibrio de toda la sociedad. No trabajamos solamente en la asistencia directa, también trabajamos en otras problemáticas que se ven agudizadas en una situación crítica económica como la que vivimos. Pero lo que más hacemos es en los alimentos, no podemos destinar mucho tiempo a otras cosas”, sintetizó la licenciada.

A esto se le suma un problema “histórico” de Mar del Plata que es la situación habitacional, que se ha vuelto “imposible acceder con una vivienda digna, en condiciones, con acceso a los servicios”

“Los niños, niñas y adolescentes son los que se encuentran con mayor vulnerabilidad”

La peor parte de los conflictos se la llevan “los niños, niñas y adolescentes son los que se encuentran con mayor vulnerabilidad”. Ellos “no pueden peticionar” ya que sólo lo hace el adulto y por eso “hay que estar atentos” en poder resolver los problemas rápidamente.

“Si a eso le sumamos que las escuelas no tienen calefacción, los espacios son reducidos, la situación de la niñez en Mar del Plata es muy preocupante”, aseveró Prieto.

Por último, consideró que la principal solución son políticas públicas. “Primero en relación a generar trabajo. Si vos generás empleo, las personas por sí mismas pueden satisfacer muchas necesidades básicas para sus familias. A partir de ahí podés empezar a garantizar la vivienda, el alimento, el transporte. Luego, las políticas públicas más especificas con cobertura de situaciones puntuales. Tanto a nivel Nación, Provincia y Municipio”, concluyó.

Comentarios