Entrenamiento canino por la inserción: una opción para los institutos de menores

Por Julio Razona, Movimiento Ciudadano 2019

jueves 4 de julio, 2019

El costo económico de un perro adiestrado es altísimo, ya que para lograr su educación es necesario la presencia del entrenador en forma permanente, varias horas por día, al menos durante un año.

Perros entrenados para rastrillaje, salvamento de personas sepultadas, de custodia, especializados para sordomudos, para personas en silla de ruedas, de salvatajes acuáticos, de compañía de personas autistas, etc., necesitan de un entrenador personalizado que implica al menos seis horas de trabajo diario.

Los adolescentes que deben permanecer en institutos de menores tienen el tiempo suficiente como aprender el oficio de entrenador canino y dedicarse a entrenar uno o varios perros.

Se podría optimizar el tiempo en que los chicos permanecen en estas instituciones, dictándoles cursos de entrenadores caninos, lo que genera una cantidad de beneficios,

• El perro a educar no necesariamente debe ser un can de una raza determinada, el seleccionador de los mismos busca cualidades del animal idóneo más allá de su raza. En consecuencia la “materia prima” no tiene costo económico y puede hallarse en cualquier sitio y beneficiará a organizaciones protectoras de animales, como a los mismos animales. .

• Desde lo formativo es enorme que beneficio que brindaría a chicos institucionalizados, ya que deberán cursar algunas materias para estar debidamente alfabetizados y llegar a tener el título habilitante que los acredite como “entrenadores caninos”.

• Este nivel de educación no solo les permitirá comenzar a tener un grado de inserción en el medio social a través de la educación básica, sino que tendrán la oportunidad de ejercer una labor, una vez que vuelvan al medio social

• El mismo contacto con los animales es en sí mismo una labor terapéutica, la humanización que genera el trato con ellos implicará junto con la elevación del nivel de autoestima.

• Una vez que el animal ha adquirido ciertos conocimientos básicos, el entrenador y el perro deben concurrir al sitio en el cual el can adiestrado desarrollará su labor (cuartel de bomberos, vivienda de un ciego, de un sordomudo, de un lisiado, de un autista, etc., etc) En ese sitio el entrenador debe compartir al menos 45 días con la o las personas que tendrán en el futuro a su cargo el can. En consecuencia existirá un nivel de socialización desde lo laboral del “entrenador”, atento que será muy bien recibido en cada lugar receptor y tendrá una oportunidad cierta de modificar un destino que difícilmente hubiese podido eludir.

• El solo hecho de convivir y permanecer durante varias horas por día con su “alumnos”, a los que deberán enseñar la técnica para tratar con los canes, les dará al menos una oportunidad de ser reconocidos y valorados,

• No cabe la menor duda que el fin de la institucionalización de los menores de edad es que puedan volver a la sociedad socializados. Cabe recordar que al menos un 70 % de los detenidos mayores que pueblan las cárceles de la Provincia de Buenos Aires, han sido alojado en instituciones de menores, durante su infancia, por lo tanto, generar opciones para que puedan logar un cambio en el rumbo de sus vidas, devengará que en un futuro mediato se disminuya el nivel de violencia y la población carcelaria adulta.

• En cuanto al nivel de violencia en las instituciones de menores disminuirá notablemente porque los “alumnos” estarán ocupados en su aprendizaje y como responsables de su can a entrenar.

• El nivel de reincidencia también disminuirá notablemente, ya que conforme las estadísticas de la Provincia de Buenos Aires, es de más del 50%, obedeciendo en su mayor parte ante la falta de oportunidades laborales o de inserción social de quien ha recuperado su libertad.

• El mismo Estado podrá optimizar sus funciones contando con perros adiestrados en varias de sus dependencias. Contamos con la materia prima, con los potenciales entrenadores, con miles de posibles beneficiarios, con un costo económico insignificante y con un beneficio social enorme.

• El entrenador canino que ejerza su oficio durante su vida será un monotributista que aportará al Estado, a contrario de lo que ocurre con quien sigue manteniendo una vida delictiva que genera una inversión económica exorbitante del Estado.

• Este proyecto será siempre beneficioso como política de prevención delictual, para erradicar altos niveles de violencia institucional, para mejorar la calidad educativa de menores en conflicto con la ley o institucionalizados, para los animales, para los beneficiados y en general para el medio social.

De ejecutarse este proyecto se logrará:

a) La socialización de menores de edad que deben permanecer en instituciones de menores

b) La educación de los pibes institucionalizados a través del aprendizaje de un oficio con Salida laboral

c) La elevación de la autoestima de los menores que integren este programa.

d) La disminución de índices de violencia en instituciones de menores

e) La disminución de índices de reincidencia criminal

f) Un servicio solidario de enorme valor a la comunidad.

g) La interrelación entre instituciones de menores y entidades de bien público.

h) Protección y cuidado de canes en situación de abandono.

i) Mejoramiento de las condiciones generales en las instituciones de menores.

Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.

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