Las contradicciones del Ministro Sica

En caravana de campaña por Mar del Plata el funcionario ponderó la ciudad exportadora cuando el movimiento se redujo un 30% en el primer semestre. La pesca atraviesa una meseta y no hay estímulos para buscar otra carga.

sábado 27 de julio, 2019

Por Roberto Garrone

Le tocó a Mar del Plata esta semana ser ciudad escala de la campaña electoral de Juntos por el Cambio y como punta de lanza al desembarco del Presidente y la Gobernadora el viernes con su puesta en escena en el club Quilmes, el ministro Dante Sica recorrió un día antes algunos frigoríficos pesqueros y se reunió con referentes de los múltiples sectores que conforman el rompecabezas conocido como “industria pesquera marplatense”.

Abro paréntesis. Es candoroso como el oficialismo asegura con certeza irrefutable que no votarlos es volver al pasado, cuando al momento de anticipar el desembarque de las inversiones, la recuperación en el segundo semestre, la baja de la inflación y la reactivación  económica, pifiaron de medio a medio . Cierro paréntesis.

El negocio pesquero esta en una meseta pese al optimismo oficial. Los datos al primer semestre marcan un crecimiento en los desembarques y también un aumento en el volumen de las exportaciones pero una merma en las divisas generadas a partir de una disminución de los precios de los principales productos.

Las cámaras de la mayoría de las empresas luce atiborrada de pescados y mariscos por los que no hay demanda significativa. En lo que va del año el peso se depreció apenas el 10% en relación al dólar y las empresas pagaron, solo en salarios, el 35% en pesos.

“Mar del Plata se va a transformar en una ciudad relevante desde el punto de vista de exportación”, dijo el Ministro de la Producción y Trabajo como balance de su paso por Mar del Plata.

Con pocas variables en verde para exhibir en estos años de gestión, lo único que le queda al gobierno y al Ministro es aferrarse al futuro. Pero en realidad Mar del Plata tiene un 2019 en rojo en materia de exportaciones por el puerto local.

En el primer semestre se exportaron por la terminal marítima local 41 mil toneladas, principalmente pescados y mariscos congelados. Poco de ácidos y óleos y menos de kiwi. El año pasado entre enero y junio se habían exportado 61 mil toneladas.

Más allá de los pronósticos del Ministro resulta imposible que Mar del Plata tenga este año los números que exhibió el año pasado cuando se exportaron más de 115 mil toneladas. Para colmo Merlini establece condiciones imposibles de cumplir para el operador de la carga exportable y el trabajo que se hizo para aumentar las cargas por Mar del Plata se desvanece como la postal del buque de MSC que abandona el puerto en la próxima escala.

Cara a cara con la pesca Sica escuchó reclamos viejos para los que no hay respuestas y que si fueran atendidos, bien podrían solidificar la Mar del Plata exportadora. Pero siempre fue más fácil aventurar un futuro promisorio desde el discurso de campaña que cambiar la realidad para alcanzarlo.

El esquema de reintegros para incentivar el valor de trabajo en tierra parece inmodificable, al igual que las retenciones que bajaron 1 peso para algunos productos. El acuerdo con Comunidad Económica abona la misma columna del futuro perfecto. Pero ni siquiera se firmó.

Comentarios