Robo de cadáveres en Miramar: “La hipótesis de la secta es absolutamente acertada”

Así lo aseguró Pablo Salum, fundador de la Red LibreMentes que ayuda a personas relacionadas con organizaciones coercitivas e impulsa la denominada Ley Antisecta. “Ocurre en todo el país”, dijo.

Por Redacción

miércoles 31 de julio, 2019

El robo de dos cadáveres de bebés del cementerio de Miramar causó revuelo en la población zonal y nacional. Entre el desconcierto, el repudio y la confusión surgió con fuerza una hipótesis que asegura que los cuerpos fueron sustraídos por alguna secta para ser vendidos o utilizados en rituales. Al respecto, el fundador de la red LibreMentes Pablo Salum afirmó que la posibilidad es “absolutamente acertada”.

“Hemos participado en varios casos así, en cementerios que se roban cadáveres y restos óseos para tallar figuras sobre las doctrinas que imparten grupos en particular relacionados a organizaciones africanistas y satanistas”, explicó.

Ésta no es la primera vez que ocurre algo semejante, sino que Salum trabajó en casos semejantes en todo el país. “En el 2012 viajé a Corrientes y participé de un caso sobre una familia que compraba cadáveres de niños recién fallecidos para hacer rituales“, comentó, y agregó: “Esos rituales los hacen con seres vivos, con niños que secuestran, porque detrás hay organizaciones que hacen sacrificios humanos“.

LibreMentes se encarga de asistir a familiares de personas que hayan sido captadas por estas organizaciones coercitivas, así como también impulsa la creación de la denominada Ley Antisecta. Sin embargo, por el momento no tuvo respuesta. “Si a la justicia no le interesan los seres vivos, menos los fallecidos y desgraciadamente nadie piensa en los seres queridos”, manifestó.

Salum lleva años denunciado las actividades de estos grupos, a los que considera “criminales y organizados”. “Hay trata de personas agravada, son criminales que se camuflan detrás de supuestas creencias y el dinero que se genera es mayor al del narcotráfico“, sentenció.

“Las organizaciones coercitivas usan técnicas de control psicológico para captar gente vulnerable e ignorante, para someterlas, recluirlas y quitarles el libre albedrío para lograr las metas del líder del grupo, hay un abuso terrible de poder”, añadió. Entre esos abusos se dieron casos de violaciones a niños y a mujeres, y de esclavitud absoluta, hasta reducir a la persona “a la nada misma”.

Por último, el especialista reiteró la necesidad de fomentar, desde el gobierno y por medio de leyes, la educación y la toma de conciencia para evitar caer en manos de grupos semejantes. “Es muy grave el tema y el Estado no hace nada”, concluyó.

 

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