Una bicicleta para Greta

Por Fernando Poó

miércoles 9 de octubre, 2019

Unas semanas atrás Greta Thunberg se hizo mundialmente famosa por su participación en la Cumbre de Acción Climática organizada por las Naciones Unidas. Greta es una adolescente sueca que comenzó un movimiento en su país para generar conciencia sobre el impacto que nuestro estilo de vida tiene sobre el ambiente. El movimiento que le dio visibilidad se llamó Viernes por el Futuro, un paro de estudiantes para reclamar acciones destinadas a combatir el cambio climático. Entre las acciones que Greta promueve se encuentra generar conciencia sobre la elección de los medios de transporte usados para viajar. Su foco ha sido reducir los viajes en avión y promover el uso de los trenes. Para las mismas distancias, los trenes utilizan menos energía para transportar a más personas, y no suponen un aumento excesivo en el tiempo utilizado. Es decir, son más eficientes y contaminan menos. Ahora bien, esa es una medida valiosa para los viajes interurbanos de mediana y larga distancia en los que el avión puede ser una alternativa, pero ¿qué ocurre en el contexto urbano? ¿cuáles son las alternativas más eficientes para los viajes cotidianos como ir al trabajo, o a la escuela?

La mayoría de los viajes dentro de una ciudad suelen realizarse para recorrer distancias cortas, mayormente dentro de un rango que no supera los 10 kilómetros. Las opciones para hacerlo varían entre ciudades, mayormente debido a su tamaño. En un polo de la dimensión están megalópolis que cuentan con servicios como metrobus, subte y trenes, además de automóviles, motos y formas de movilidad activa como la bicicleta o la caminata; y en el otro polo pueden encontrarse pequeñas ciudades donde no hay transporte público de colectivo dado que no resultan necesarios. Todos estos medios de transporte pueden compararse entre sí con respecto a su eficiencia, y de hecho, desde hace algunos años se realizan comparaciones en aspectos como el tiempo de viaje y el gasto de energía que generan. Entre algunos de los países de habla hispana donde se han realizado esta clase de estudios se encuentran España, México, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

En cuanto al uso de energía (medidos en megajulios1) por pasajero, por kilómetro recorrido, los medios de transporte menos eficientes son, de atrás para adelante, el camión, el taxi, el avión, el auto y la moto. Por otro lado, los más eficientes son, de adelante para atrás, la bicicleta, la caminata, el tranvía, el colectivo, el tren, y el subte. Un detalle importante es que de todos esos medios de transporte los únicos que no generan emisiones de gases contaminantes son la bicicleta y la caminata. En ambos casos la fuente de energía son los alimentos que consumen las personas transformados en calorías. El resto de los vehículos utiliza algún tipo de combustible fósil de manera directa o indirecta.

Si consideramos los tiempos de viaje (siempre en distancias de entre 5 y 10 kilómetros), la moto suele posicionarse como el medio de transporte más eficiente, seguida muy de cerca por la bicicleta. El subte, el auto y el colectivo suelen ubicarse por detrás, en ese orden y con tiempos algo más pronunciados. Es importante señalar que en estos estudios, el día, la hora, el lugar de origen y de finalización de los viajes son los mismos para todos los participantes. El objetivo de esto es tener condiciones ambientales equivalentes. El tiempo se computa desde la salida hasta el destino, y se incluye el utilizado buscando lugares donde estacionar. En las ciudades donde estos estudios se repiten periódicamente las posiciones relativas para cada medio de transporte se sostienen, pero se ha observado que los tiempos utilizados por automóviles y colectivos han ido en aumento a través de los años. Esta situación puede atribuirse al aumento progresivo de la motorización y la congestión vial.

Las investigaciones realizadas sobre el impacto de los medios de transporte sobre el ambiente y, por ende, sobre la salud indican que es necesario que cambiemos nuestras elecciones. No se trata de no usar más un auto, o de dejar de viajar en avión desde hoy y para siempre. Sin embargo, se trata de pensar si hay una mejor alternativa para ese viaje que vamos a hacer, no para el futuro del planeta, sino para nuestra calidad de vida, y para el presente de nuestros hijos.

 

 

 

 

  1. El Megajulio es una unidad de medida que equivale a un millón de Julios. El Julio se utiliza para medir energía, trabajo y calor. Para tener una idea aproximada de la magnitud de un Julio existen algunas equivalencias de la vida cotidiana que se pueden utilizar. Por ejemplo, es la cantidad de energía necesaria para lanzar una manzana pequeña un metro hacia arriba, o la energía cinética (energía de movimiento) de un adulto que se mueve a una velocidad de alrededor de 20 centímetros por segundo.

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