"Textilana no está pasando ninguna crisis como para generar tantos despidos"

El delegado de la comisión interna de la fábrica, Mauro Galván contó la situación que están atravesando los empleados respecto a los despidos que vienen sucediendo desde hace más de un año y que se intensificaron tras el paro realizado en marzo. "Desde junio a hoy, ya han despedido entre 20 y 25 mujeres", confió a El Marplatense.

Por Redacción

lunes 21 de octubre, 2019

Hace algunos días, trascendió que los trabajadores de la empresa Textilana e Hilamar realizaron manifestaciones en la planta de producción de Mar del Plata debido a la gran cantidad de despidos que se vienen produciendo desde hace un año y medio, situación que se profundizó en los últimos cuatro meses.

Por lo tanto, El Marplatense se comunicó con Mauro Galván, uno de los delegados de la comisión interna de la fábrica para conocer cómo está la situación de los trabajadores actualmente. Y hasta detalló esta forma de "despido por goteo" que se viene llevando a cabo.

"En una semana quizás despiden a un empleado, a la siguiente otros dos, a la otra no tocan a nadie, pero una semana después despiden a otro. Así, desde junio, han despedido entre 20 y 25 personas", dijo el delegado al respecto.

Asimismo, Galván aseveró que "los despidos son arbitrarios, no están pasando por ninguna crisis. De hecho el sector tejeduría está funcionando las 24 horas. Con este nuevo sistema de líneas, las mujeres realizan varias tareas y les exigen un esfuerzo superior al que vienen haciendo por lo cual también están produciendo mucho.  Así que Textilana no está pasando ninguna crisis como para generar tantos despidos. Es más, están tomando personal. Así como despiden, toman gente".

Y profundizó: "Los despidos fueron arbitrarios y puntuales a determinadas personas que fueron muy activas en el paro de 8 días que hicimos el 19 de marzo. Muchas compañeras dieron la cara en aquel momento y las despidieron, excusándose en que esas personas faltaban o se enfermaban seguido".

En relación a los despidos, centralizado en las mujeres, el delegado destacó que  "fueron todas mujeres porque a los tejedores nos necesitan para continuar con la producción. De lo contrario, si despiden a uno, queda un pasillo cerrado. Otro de los temas es que las mujeres tienen un sólo turno de 9 horas y las despiden cuando llegan a la puerta de la fábrica a las 5.30 de la mañana. Ellos pagan el 100% de la indemnización y en el plazo correspondiente. Lo que deja en claro lo que mencionaba de la crisis. Hacen lo que quieren y el Ministerio de  Trabajo no les ha llamado la atención en absoluto".

Al tiempo que aclaró que "a los varones que han echado, que fueron un par, son los que trabajan con mujeres en el sector de costura. En marzo, tras el paro, firmamos un aumento del 30% del sueldo, al tiempo que hicimos una especie de pacto para que por 90 días no puedan echar a nadie más. Y antes de ese plazo, a principios de junio empezaron con los despidos. Por la velocidad y el ritmo de ese sector sos propenso a tener cortes o lesiones, y en cuanto sufrís alguna de esas cuestiones, la empresa te descarta, no le servís más, te echan y toman gente nueva".

Para colmo de males, el panorama no es alentador para los que continúan trabajando ya que, de acuerdo a lo expresado por Galván a este medio, podrían producirse más despidos.

"Hace dos semanas nos reunimos con Maria del Mar, de recursos humanos, Jorge Ferreira, encargado de planta, y Carlos Infante, un vocal de la central de Buenos Aires, y no nos dieron respuestas respecto a esta situación. Encima han traído una máquina que dobla y embolsa las prendas, por consecuencia quedan alrededor de 15 mujeres de las que no se sabe cuál va a ser el paradero. Por ello pedimos que las reubiquen en otros sectores, pero respondieron que no saben qué van hacer. Lo que nos dio pie a pensar que las van a echar o generarles un desgaste que las haga renunciar".

"Nosotros como comisión interna podemos hacer reclamos de toda índole, pero la empresa se maneja con total impunidad. Y los empleados estamos con la presión laboral porque nos exigen cada vez más y la presión psicológica porque llegás a la fábrica y no sabés si te despidieron o no", cerró uno de los delegados de los trabajadores de Textilana.

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