Recomendaciones para ciclistas

Por Fernando Poó

miércoles 30 de octubre, 2019

Hace unos días una amiga me preguntó si existen recomendaciones para andar en bicicleta en la ciudad. Según me contó, lleva algún tiempo saliendo a pedalear con un grupo de personas y ha vivido algunas situaciones incómodas con conductores de autos. Mi respuesta fue que la Ley Nacional de Tránsito (24.449) señala las condiciones de circulación para los ciclistas, pero que también existen muchos consejos prácticos para que usar una bicicleta en la ciudad sea más seguro. Es importante señalar que la Provincia de Buenos Aires está adherida a la Ley Nacional desde el año 2008, de modo que sus indicaciones tienen validez en el territorio provincial. Vale la pena repasar lo que dice la Ley, y señalar otros cuidados que pueden tomar los ciclistas para protegerse.

Según la Ley de Tránsito, las bicicletas deben tener guardabarros, frenos, espejos retrovisores, materiales retroflectivos en pedales y ruedas, timbre y luces (blancas adelante y rojas atrás). Arriba de la bicicleta debe ir una sola persona, excepto que el pasajero sea un niño y vaya en una silla especial o en el portaequipajes. Los ciclistas deben utilizar ropas de colores claros, calzado que se afirme a los pedales y un casco homologado. Que solo circule una persona arriba de la bicicleta tiene como finalidad prevenir la pérdida de equilibrio, el casco protege contra el riesgo de lesiones en la cabeza, la ropa clara, las luces y los materiales retroflectivos, buscan aumentar la visibilidad del ciclista.

En un contexto dominado por los automóviles, ser visibles es de suma importancia para los ciclistas. Usar prendas fluorescentes es recomendable durante el día, ya que son percibidas con mayor facilidad que las de otros colores, incluidos los claros. Sin embargo, los colores fluorescentes no son útiles por la noche ya que su visibilidad depende de la radiación solar UV. Una alternativa en ese caso, es utilizar materiales reflectantes, que puedan usarse como accesorio en prendas, calzado, mochilas, o en las bicicletas, pero no tanto como vestimenta por su baja transpirabilidad. Estos materiales también son más visibles que las prendas de color claro. Entre los colores, el amarillo y el naranja son detectados con mayor facilidad, de  modo que es recomendable utilizarlos. Las luces, como dijimos, también son un medio para aumentar la visibilidad de los ciclistas, tanto de día como de noche. En el primer caso, para cumplir su función, las luces deben ser potentes (al menos 100 lúmenes). Durante la noche, la luz delantera debe ser fija, mientras que la luz trasera es mejor que sea intermitente, porque ayuda a distinguir al ciclista de su entorno. Otras recomendaciones son circular siempre por el carril lento, prestar atención a la posibilidad de que un conductor abra la puerta de su auto sin mirar, y señalar con la mano los movimientos que van a realizarse, como doblar o cruzar de carril.

Aumentando la visibilidad, haciendo previsibles sus movimientos, o manteniendo la bicicleta en buenas condiciones, los ciclistas pueden reducir la probabilidad de resultar lastimados en el tránsito. Sin embargo, aún con todos estos recaudos, son vulnerables frente al comportamiento desaprensivo de los conductores, un problema que se vuelve mayor cuando la infraestructura vial no contempla sus necesidades. Al respecto, es importante señalar que la Ley de Tránsito también establece que las autoridades deben planificar y construir una red de ciclovías. Brindar infraestructura segura es, sin lugar a dudas, una de las mejores medidas para proteger la vida de quienes se mueven en bicicleta, y una enorme deuda en nuestra ciudad.

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