Consejos para un buen viaje

Por Fernando Poó

miércoles 18 de diciembre, 2019

Son comunes los empeños para identificar el principio activo que pueda explicar, si no todos, la gran mayoría de los choques. Más allá de aciertos o errores, podemos decir que esos intentos reflejan, en gran medida, la candidez de quienes los emprenden. Sabemos que la inseguridad vial tiene múltiples causas. Las hay ambientales, vehiculares y del conductor, y, en incontables ocasiones, interactúan entre sí. Entre los factores que incrementan el riesgo de un siniestro, el nivel de exposición al tránsito aparece mencionado pocas veces en las explicaciones cotidianas. La exposición puede expresarse como la cantidad de kilómetros recorridos, o como el tiempo que una persona transcurre dentro del ambiente vial. Mientras mayor es la exposición, mayor es la posibilidad de participar en un siniestro. Un momento del año en el que la gente se expone más al tránsito es el verano. Durante esta estación las personas emprenden más viajes de larga o mediana distancia, o simplemente salen más a menudo. Por estos motivos, y con el fin de prevenir eventos indeseados, vamos a dar algunos consejos prácticos para viajar y movernos más seguros.

La primera recomendación es verificar las condiciones de seguridad del automóvil. Las ruedas no deben estar lisas y deben estar bien infladas, los frenos deben estar en buenas condiciones, el auto no debe tener problemas de dirección, todos los cinturones de seguridad deben funcionar bien, y el matafuegos debe estar cargado y a mano. Si se lleva peso es necesario distribuirlo de forma uniforme. No tiene que haber objetos sueltos dentro del auto porque pueden convertirse en proyectiles en caso de choques o frenadas bruscas. Es importante comprender que la seguridad del vehículo aumenta la seguridad de las personas.

En segundo lugar, todos los ocupantes del vehículo tienen que llevar colocado el cinturón de seguridad. Los niños y niñas de hasta 12 años (o más si son de talla pequeña) deben viajar en los asientos traseros sin excepción. Según la edad, deberán utilizar las adaptaciones correspondientes: huevito, sillita con sistema de sujeción de cinco puntos, sillita para adaptar el uso del cinturón del auto, o booster seat. Es importante que el cinturón esté bien colocado para evitar lesiones en el cuello o en el abdomen. Eso quiere decir que la correa deberá pasar por encima de las crestas ilíacas (huesos de la cadera) y por encima de la clavícula (entre el cuello y el hombro). Más allá de la obligación de uso que establece la ley, el cinturón de seguridad es el principal mecanismo de protección en el interior de un auto en caso de un choque.

Existen algunas decisiones importantes al momento de planificar un viaje. En primer lugar, es conveniente viajar de día. Durante la noche la visibilidad es menor, la somnolencia es mayor, y los tiempos de reacción disminuyen. En segundo lugar, es aconsejable planear la ruta, junto con las paradas para descansar. Es fundamental no comenzar el viaje cansado y es recomendable frenar cada dos horas para estirar las piernas. Luego de ese lapso de tiempo el cansancio físico es mayor y es menor la capacidad de reacción. Fijar de antemano los momentos de descanso ayuda a no viajar apurado, pero es importante ser flexibles y adaptarse a las necesidades que el cuerpo y la mente reclamen. El apuro es amigo del exceso de velocidad. Juntos hacen más fácil perder el control del vehículo.

Por último, haremos algunas recomendaciones sobre comportamientos que son obvios, pero no por eso son siempre atendidos. Primero, las distracciones han de ser evitadas. La única tarea para el conductor es conducir. Los ojos deben estar puestos en el camino, y en mantener el control lateral del vehículo. Para comer, usar el celular, y hasta para tomar mate, hay que estacionar. No hay que tomar alcohol, aun cuando no se superen los límites de alcoholemia. El alcohol provoca relajación y sedación, también puede generar  somnolencia y estados similares a la fatiga. Es importante mantener la velocidad del vehículo dentro de los límites indicados. Como todas las normas viales, están pensados para cuidar la vida, y no para entorpecer el viaje. Nuestra parte es cuidarnos y cuidar a los que amamos, de esa manera, también cuidamos de todos.

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