La huella de Nito Mestre en Mar del Plata y viceversa

El cofundador de una de las míticas y más importantes bandas de la música nacional, como fue y es Sui Generis, habló con El Marplatense sobre la estrecha relación personal y del dúo con nuestra ciudad desde sus inicios. También el hecho de trascender muchas generaciones con sus clásicas canciones, el motivo de las esculturas y hasta uno de los motivos de la separación con Charly García.

Por Redacción

domingo 26 de enero, 2020

Por Germán Ronchi

Charly García y Nito Mestre han marcado a generaciones enteras desde 1970. Sí, desde hace 50 años, cuando se presentaron por primera vez. Aquel año, el dúo conocido como Sui Generis, tuvo su debut oficial en escenarios de Mar del Plata.

Mestre estuvo hace algunos días en Espacio Clarín, donde brindó un gran show por la noche. A la tarde debía probar sonido; estaba en una entrevista en radio la 100 Mar del Plata; apurado. Se iba directo al escenario hasta que fue interceptado: "Ok, pero dos minutos que tengo que ir a probar", dijo.

"Entre el año pasado y este estaríamos cumpliendo 50 años. Y básicamente, el aniversario, desde que empezamos a funcionar es este", le contó a El Marplatense mientras relojeaba el escenario, donde sus músicos armaban todo.

Ese apuro, casi desinterés aparente, cambió radicalmente en la segunda pregunta, la cual incluía a Mar del Plata. A partir de ahí, desapareció todo y florecieron los recuerdos, su estrecha relación con nuestra ciudad y la de Sui Generis, su niñez, el debut oficial en el Teatro de la Comedia y hasta contó cómo, una especie de broma, se transformó en las esculturas.

"Los primeros shows fueron en Mar del Plata, también hace 50 años. Empezamos a tocar en el Teatro de la Comedia, donde están las esculturas, y en el Diagonal. Nosotros en el ´70 tocamos con banda y como dúo. Abríamos los recitales de la Cofradía de la Flor Solar, por ejemplo", referencia el compositor.

Y agregó: "Mar del Plata era y es la pantalla principal para mostrarse. Pese a que venían a vernos 15 o 20 personas. La forma de hacer bulla era repartir volantes todos los días, y lo hacíamos con Charly".

- ¿Cómo surgió el emplazamiento de las esculturas?

- Es anecdótica. Vi una nota que le hicieron a Charly, donde contaba que un tío suyo tuvo que ver con la construcción del Torreón del Monje y que Sui Generis se había constituido como dúo en Mar del Plata. Entonces faltaba una parte de la historia: la mía. Así que hablé con un periodista de un medio local y le conté mi relación con esta ciudad.

- ¿Que es…?

- Es la siguiente. Mi abuelo fundó la primera panadería de Mar del Plata. A los siete años de la fundación de la ciudad, instaló esta panadería en la zona del Puerto. Mis abuelos se casaron acá, donde nació mi padre y estudió violín hasta que se fue a estudiar medicina a Buenos Aires. Yo veraneaba de diciembre a marzo desde que nací y me conozco la ciudad al dedillo. Entonces, la periodista me dijo que habría que poner una placa en la puerta donde se fundó Sui Generis. A modo de broma, le dije: ´¿una placa nomás?´

- Evidentemente la broma no se comprendió...

- Al tiempo apareció un concejal que presentó un proyecto para hacer una escultura y lo aprobaron. Ahí tuvimos que ponernos de acuerdo sobre qué tipo de escultura, porque queda para siempre. A veces, algunas estatuas no se parecen en nada al homenajeado. Fue así que me contactaron con Carlos Benavídez, que había hecho la de (Astor) Piazzolla. Lo primero que determinamos fue la posición y ahí le conté la historia del reparto de volantes. Incluso había una foto idéntica a la forma en la que están ahora esas esculturas.

- ¿Charly qué dijo?

- Después de ver cómo habían quedado en arcilla, que me gustaron, se lo dije. Lo tomó medio por arriba, como es Charly. Me dio curiosidad saber cómo se hacían y me fui hasta Del Viso, donde se hizo la fundición y hasta la filmé porque me pareció muy divertido el proceso. Cuando las inauguraron, le dije a Charly y estuvo chocho de venir.

- Un lindo homenaje.

- Fue una linda sorpresa, pero la mayor es que están bien cuidadas. Nunca graffiteadas ni pintadas y es una cuestión de respeto que me enorgullece bastante.

- Entre tantas cosas que han logrado con Sui Generis, incluso tras la disolución del dúo, ¿qué es lo más gratificante?

- A mi me encanta el hecho de que nuestra música trascienda y traspase generaciones hasta el día de hoy. No es esa música de verano que te remite a un año y se olvida en el tiempo. Es maravilloso que hoy haya chicos que nos descubran y les guste, porque es lo que soñás lejanamente a los 18 años. Cuando sos pibe, querés grabar un disco primero, después que te vaya más o menos bien y te preguntás si trascenderá; lo seguís soñando, pero no como un plan y sucede, aunque no en todos los casos.

- Esa trascendencia hace que ante cada presentación, pidan los temas más clásicos de Sui Generis, ¿te molesta?

- No, para nada. Es normal. De hecho, en octubre estuve en Miami y lo fui a ver a Sting. El tipo está en el marco de una gira tocando todos los clásicos. Me encanta que muestren temas nuevos, pero odio que presenten un disco nuevo y me lo endosen todo, y solamente hagan dos o tres clásicos.

Asimismo, Nito Mestre reconoció que "hubo una época en la que el periodismo criticaba y decía que tocábamos sólo los temas viejos, pero en realidad siempre estamos sacando discos nuevos y se van mostrando en cápsulas, de a poquito. Cuando recién nos separamos, tanto yo como Charly, decíamos: ´basta de Sui Generis´. Algo lógico; después te empezás a amigar con esas canciones. La gente los elige, fue el sueño de pibe, salió bien, traspasa generaciones, ¿cómo te vas a enojar? Lo que tiene de bueno es que cada vez que los tocas, suenan distinto y existe la ventaja de cantarlo distinto, como te guste".

Nito Mestre comenzará una gira internacional que incluye el paso por Costa Rica, Chicago, Madison, Nueva York, Coneccticuc, Washington, Madrid, Orihuela, Valencia, Barcelona, Berlín, Londres, Portugal. Después, un gran festejo en Perú. "Una gira enorme y me encanta, y entre medio sigo grabando", resaltó.

- ¿Qué hubiera pasado si Sui Generis hubiese empezado en esta época con las nuevas tecnologías y la globalización?

- Supongo que nos hubiésemos comunicado de forma más directa con la gente. ¿El tipo de música? Espero que no Trap o Reggaeton. Es difícil porque las circunstancias son distintas en relación a cómo uno se crió. Nosotros, con los Beatles y con música clásica. Lo que sí, que fue una asignatura pendiente, viajar más y expandirse. La torpeza que hubo en esa época de parte del sello grabador, que era chico y fue uno de los temas de separación de Sui fue ese: primero sacar los discos y después salir a girar. Lo que hubiésemos tenido que hacer era salir por Latinoamérica y que los discos esperasen. Quizás debimos haber hecho al revés. Después lo empecé a hacer y Charly también, y Sui Generis se mantiene vivo gracias a ello.

La entrevista terminó. Nito Mestre se queda unos segundos sentado, como si se mantuviera abstraído y bañado en los recuerdos de su vida y la de Sui Generis en Mar del Plata. Tal vez dándose cuenta, una vez más, la huella que dejó en nuestra ciudad y la que Mardel grabó en su vida personal y profesional. Hasta que reaccionó: "Bueno, ahora sí, voy a probar sonido".

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