El milagro menos pensado

Apareció calamar al norte del 44°S después de 4 años y la prolongación de la temporada permitirá mayor movimiento en los muelles de Mar del Plata, donde las exportaciones por el puerto cayeron casi un 35% en el primer trimestre.

domingo 12 de abril, 2020

Hace 4 años que cuando la flota potera nacional migraba hacia el norte a buscar el calamar del stock bonaerense norpatagónico, al norte del paralelo 44°S, como dicen en la jerga, “colaban agua”. Tan pobre era la abundancia que la flota casi no alteraba los desembarques generales que llevaba de pescar el desovante de verano y poco menos, del subpatagónico.

Después de tratar, sin éxito, durante unas cuantas noches de encontrar una marca que active las poteras automáticas, algunos barcos regresaban a puerto y a fines de abril, cancelaban la temporada hasta el año siguiente. Otros, con más espalda y apoyo del gobierno chino, seguían prospectando cuadrantes en busca de lo poco que quedaba. Beneficios de tener subsidiado el combustible...

Este año viene en negativo. En el primer trimestre los desembarques de calamar, con la flota operando al sur del 44°S, tuvieron una reducción del 30% en comparación con el mismo período del año pasado. Ante la merma de capturas al sur, desde CAPA, la cámara que agrupa a la flota potera, pidieron una apertura anticipada del área norte. El CFP aceptó, el INIDEP no puso reparos y el 1 de abril la nueva zona de pesca quedó habilitada.
Y las tibias señales de una cierta abundancia que habían llevado a puerto los fresqueros de altura antes de quedar con las zarpadas suspendidas, se confirmaron en las primeras horas de faena cuando la flota promedió entre 40 y 50 toneladas por noche.

El milagro ocurre a 25/30 horas al sur de Mar del Plata, sobre el 41°S 60W, donde los rendimientos bajaron un poco después de 10 días, pero son mucho mejores que los que venía registrando la flota al sur. Nadie sabe si alcanzará para emparejar un año que arrancó en falsa escuadra, pero el milagro tiene repercusiones en Mar del Plata.

Si el puerto local llevaba 28 mil de las 61 mil toneladas de calamar descargadas en todos los puertos entre enero y marzo, ahora que la flota opera mucho más cerca de la terminal marítima, el movimiento se incrementará aún más y podrá mostrar números favorables.

Desde el SUPA, el sindicato de estibadores, sostienen que, pese a la emergencia sanitaria por el covid-19 y la reducción de la masa laboral de los que pertenecen a grupos de riesgo, unos 500 trabajadores participan de la descarga. Cada turno de 6 horas se cobra casi 4 mil pesos. Después que cae el sol, el doble.

Las capturas se componen mayormente de ejemplares talla M, un tamaño que perfectamente puede ser reprocesado por obreros de tierra y convertidos en tubo o en anillas. Ojalá las autoridades pesqueras ahora sí persuadan a que las empresas comprometidas a entregar una parte de sus descargas en tierra, que lo cumplan. Así se podría completar el círculo virtuoso con la generación de trabajo en las mesas de fileteros, peones y envasadoras.

Con la flota fresquera casi en pausa por estos días, con protocolo sanitario pero también mucha incertidumbre de poder vender la captura ante el freno generalizado de ventas, los poteros dan un alivio entre tanta inactividad. Y ayudarán también a mejorar otros números.

El de las exportaciones por ejemplo. Entre enero y marzo por el puerto de Mar del Plata se enviaron casi 13 mil toneladas en 6 escalas del buque de portacontenedor "Arsos". El año pasado en el mismo período fueron más de 20 mil toneladas en 15 viajes.

Si recordamos que aumentaron las descargas de calamar en Mar del Plata, la merma en los envíos marca varias cosas. El retroceso de otras especies, como merluza y langostino; lo mucho que le cuesta a algunos empresarios locales poder vender el calamar -ingresan a China con aranceles a diferencia de las empresas chinas que operan en aguas nacionales-, y que mucho de ese calamar sale por la Autovia hacia el puerto porteño.

“Tengo una tarifa con una diferencia de 2 mil dólares a favor, por tacho, al sacarlo por Buenos Aires”, me dice un armador potero que descarga en Mar del Plata solo cuando es el puerto más cercano, sino siempre en la patagonia. “Es la tarifa de Maersk, que incluso es más barata desde Madryn que de Mar del Plata”, especifica.

Maersk es la naviera que hilvanó las 6 escalas en Mar del Plata y la única que sigue viniendo desde que en agosto del año pasado MSC pegó el portazo. La excusa fue la falta de grúas en el feeder que reemplazó al que venía operando esta ruta, pero en realidad ya habían advertido una caída en las cargas. Si en Mediterranea ven la estadística de los últimos movimientos dirán que tuvieron razón en alejarse del puerto.

En TC2, la terminal de contenedores que presta el servicio logístico a la carga exportable, dudan de esa tarifa promocional que ofrece Maersk. No creen que Solimeno, Iberconsa, Moscuzza tiren la plata al decidir exportar toda su carga por Mar del Plata. Tampoco Fenix, la empresa china con más de media docena de buques poteros, que eligió el puerto para descargar y exportar. Cambiarán los números para empresas con un volumen mayor?. Es probable aunque no deje de llamar la atención tanta diferencia.

Alcanza esta abundancia repentina del calamar cerca de Mar del Plata para que MSC piense en volver o se pueda sumar otra naviera como Japan Lloyd?. Sería otro milagro pero mucho más improbable. Porque aunque se prolongue un par de semanas más la abundancia del illex, es efímera. Y después la flota fresquera se irá a pescar langostino lejos de estas playas, y sigue ausente una política que fomente el uso del puerto para toda la carga que genera la ciudad, ya no solo la pesca, y la región. Y porque Buenos Aires siempre está y estuvo cerca, a tiro de camión.

El milagro del illex podrá servir para mantener ocupados a cientos de estibadores en el muelle y no reclamando subsidios como les toca a los obreros del pescado, y comprobar que el operador del servicio logístico esta a la altura de las circunstancias.

En un contexto de escaso movimiento (el año pasado las exportaciones anuales se redujeron un 30% en relación al 2018) amplió la nómina de containeras y sumó contenedores vacíos que le permiten brindar respuestas a las necesidades crecientes de los exportadores. Aduana también ha estado a la altura permitiendo que la rueda no se detenga.

Sobre el 41°S 60°W se contienen más interrogantes para la pesca nacional. En esa zona desde el miércoles 15 de abril comenzará una prospección comercial de 3 días para determinar la abundancia de langostino en esa zona, fuera del área de veda de merluza.

Ajustada a las recomendaciones del INIDEP, posiblemente la flota se encuentre con niveles de altas densidades del marisco que permitan una apertura ampliada al resto de la flota comercial. A diferencia del calamar, el langostino no necesita el milagro de la abundancia, sino de encontrar un mercado que active una demanda sostenida que no desmorone los precios.

Comentarios