Historia de un error insólito: por qué Villa Gesell tiene montañas en X-Men: Primera generación

Sebastián Iglesias, publicista radicado en la ciudad balnearia asume parte de la responsabilidad. Intimidades de una confusión que fue más allá de la pantalla grande.

Por Redacción

miércoles 2 de septiembre, 2020

A lo largo de su historia, Hollywood supo reflejar la ignorancia que el común de los estadounidenses tiene con respecto al resto del mundo. Si muchos crecieron creyendo que, por ejemplo, Buenos Aires era la capital de Río, no es de extrañar que eso se viera en el cine cada vez que alguna película transcurría lejos de Los Ángeles o Nueva York.

Con la globalización las distancias se acortaron y, Google mediante, las producciones achicaron su margen de error al filmar guiones situados en latitudes extrañas. Por eso en la Argentina llamó mucho la atención un insólito error en X-Men: Primera generación, la quinta entrega de la franquicia de los mutantes, que se estrenó en 2011.

Hay que decir que la película era muy buena. Pero en el principio cometía un desliz del que sólo el público argentino se percató. Erik/Magneto (Michael Fassbender) está buscando a Sebastian Shaw (Kevin Bacon), villano de la película, el nazi que lo torturó en su infancia y mató a su madre. Averigua que se esconde en Villa Gesell, un remoto pueblo argentino y allá va (viene), para matarlo.

Entonces la acción, como nos indica un cartel, se traslada a Villa Gesell, pero la imagen de referencia –que efectivamente fue filmada en la Argentina- muestra un pueblo de la Patagonia, con paisaje montañoso, pinos y un lago. El error quedó como una anécdota tan graciosa como inexplicable. Hasta que ahora, nueve años después, el responsable dio la cara.

“Yo fui culpable de que en X-Men le pusieran montañas a Villa Gesell”, escribió un tal Sebastián Iglesias (@kemaseba) en Twitter. Y a continuación desarrolló su historia con un texto autobiográfico en la plataforma Medium.

Iglesias se dedica a la publicidad y vive en Villa Gesell desde 2009. Apenas mudado a la emblemática localidad costera, hizo una campaña para promocionar su agencia. “La mejor manera para lograr un buen impacto era trabajar sobre el ADN de la ciudad y la fidelidad de aquellos que vienen a visitarla cada año. Es así que empezamos a buscar íconos visuales y aparecieron inmediatamente tres: el arco de ingreso, la araucaria ubicada sobre Av. 3 y un referente gastronómico y turístico, el parador Windy”, contó.

El eslogan de la campaña fue “Podés ir a otro lugar, siempre volvés a Gesell”. Y las imágenes que lo acompañaban eran esos tres emblemáticos puntos, pero intervenidos con otros paisajes. "En una de las gráficas veíamos al parador Windy y, a unos metros en el mar, al faro del fin del mundo. En otra veíamos a la araucaria y adelante gente abrigada con un perro San Bernardo con el típico barrilito colgado de su collar”, enumera.

Pero fue la tercera obra gráfica la que “desató uno de los peores fake de la historia del cine". Ahí se ve el arco de entrada a la ciudad, con el cartel “Villa Gesell – Bienvenidos" sobre la ruta. Pero detrás aparecen montañas completamente cubiertas de nieve.

"El día en que decidí poner detrás de ese arco de entrada una cadena de montañas, sin saberlo abrí un brecha en el espacio y tiempo. Ese día sellé el destino de X-Men: Primera Generación y, a su vez, logré que en invierno del 2012 (verano europeo) vinieran unos italianos a esquiar a Villa Gesell", recuerda Iglesias.

¿Qué ocurrió? Por arte de Google, esa imagen se transformó en la primera referencia visual de quienes buscaban Villa Gesell en la popular herramienta. Sigue Iglesias: “Desde ese día supe que había logrado cambiar las características topográficas de la ciudad. Con una sola foto en Internet se produjo la magia. Es que en esa época si en Google ponías Villa Gesell, salía por todos lados la gráfica del arco de entrada en la ciudad con las montañas nevadas de fondo”.

Eso le hizo sospechar que, de alguna manera, estaba vinculado al garrafal error cometido en X-Men: Primera Generación. Entonces se puso en campaña para investigar si efectivamente había sido así. Y terminó hablando con un español que trabajaba para The Donners, una de las productoras de la película. Dos meses después, recibió un mail que confirmó que su presunción era acertada.

"La situación tal cual me la describió el gallego, la imagino de esta manera: un tipo cool recolectando información relevante de colonias alemanas en el mundo. Entre ellas, descubre a una ciudad hermosa donde su fundador, Carlos Gesell, es hijo de un muy reconocido economista alemán, Silvio Gesell”.

Y remata: “Leyendo también en Internet (...) descubre que Gesell recibió una importante inmigración europea, con una nutrida colonia de alemanes. Busca fotos de Gesell (...) y ve la entrada de la ciudad, el arco de ingreso y de fondo: las montañas nevadas. Lo ve en diferentes imágenes de Google".

De esta manera, “le dan un look a Villa Gesell digno de un paisaje de Austria, puede que más similar a Bariloche, otra de las ciudades que recibió una importante colonia alemana, pero que nadie en su sano juicio le pondría arena y mar, porque todo el mundo sabe y no duda de que hay montañas".

Las confusiones no terminaron ahí. Según cuenta Iglesias, en invierno de 2012, se encontró en la ciudad balnearia con un grupo de turistas “que buscaban montañas en Gesell”, pero se encontraron con el mar.

Eran italianos, habían visto X-Men: Primera generación y los conocí de casualidad tomando un café en Bacará. Eran seis los tanos y realmente estaban decepcionados. Hablamos un rato y los invité a comer un asado. Los llevé al faro. Los metí en el Bosque histórico. Les hablé de Carlos Gesell. ¿Y todo para qué? para limpiar mi culpa”.

“Sí, ya sé. Alguno se preguntará si les conté a los tanos que yo fui el culpable de que en X-Men le pusieran montañas a Villa Gesell. La respuesta es no, simplemente porque no me habrían tomado en serio, me habrían respondido que ellos inclinaron la torre Pisa o lo que es peor, me imaginaba a uno de los tantos haciendo la vendetta, mordiéndose con ira el dedo índice cerrado y mandándome luego a toda la mafia italiana a matarme. Fui cobarde”.

Fuente: Clarín

Comentarios