J Balvin lucha contra la depresión en su momento de mayor fama

El rey del reggaetón lo confesó en el documental “El chico de Medellín”, que se vio en Toronto.

Por Redacción

jueves 17 de septiembre, 2020

En el Festival de Toronto, en Canadá, se estrenó The Boy from Medellín (El chico de Medellín), el documental que se enfoca en la carrera de J Balvin y la dificultad de vivir con depresión en su momento de mayor fama. Sí, no todo es lo que parece en la vida del rey del reggaetón.

La película cuenta los orígenes de Balvin, desde su vida en las calles de Colombia, hasta el mayor show en la historia de Medellín, en el estadio de esa ciudad, en diciembre del año pasado.

“Representar a mi país, a mi ciudad y a la cultura latina a nivel mundial se da luego de una búsqueda personal. Yo estoy muy orgulloso de ser un hijo de Medellín y me siento honrado de poder contar mi historia de esta manera”, señaló Balvin en Toronto, donde estuvo para promocionar su película.

Ganador de cuatro Grammy Latinos, Balvin, de 35 años, fue nombrado “embajador global del reggaetón”, gracias a que logró la mayor cantidad de números 1 en la historia de listas de éxito de Latín Airplay.

“Si bien J Balvin es un ícono musical, detrás de algunas de sus canciones descubrimos su lucha contra sus problemas de salud mental. Eso fue lo que inicialmente despertó mi curiosidad. Me sentí honrado por tener acceso a su vida”, explicó el director del documental, Matthew Heineman.

Según el cineasta, The Boy from Medellín ofrece una visión “diferente” de una estrella que ha colaborado con artistas de la talla de Justin Bieber, Beyoncé, Camila Cabello, Maluma o Bad Bunny.

Heineman ha pasado toda su carrera filmando películas sobre infiernos con imágenes bastante contundentes: sobre el contrabando de drogas, en Cartel Land; sobre la guerra civil de Siria, en City of Ghosts; y sobre un periodista que murió cubriendo la guerra, en Una guerra privada.

Y ahora, en El chico de Medellín, ofrece una visión de Colombia" a través de los ojos de un colombiano", donde no hay espacio para la violencia política y, tal como explica la prensa especializada, “la captura del infierno surge desde el interior”.

“Soy colombiano, ni de izquierda ni de derecha y siempre camino hacia adelante con dignidad y respeto”, admite Balvin, sin meterse en cuestiones políticas.

El cantante más escuchado en Spotify durante 2018 explica en pantalla que, a veces, no se reconoce en el espejo por sus problemas de ansiedad y depresión.

“Esto es una mierda. Le tengo miedo al miedo”, dice en un momento de la película, sin ocultar sus dificultades anímicas.

Cualquier persona, cuando se vuelve rica y famosa, corre el riesgo de perder el contacto con sus orígenes, pero Balvin "vuelve a ser el chico de Medellín cuando se siente perdido". Por eso comparte en el documental detalles íntimos de su vida, de sus relaciones, de los obstáculos que ha enfrentado hasta alcanzar su sueño de ser un artista global.

“Sé mucho de J Balvin y muy poco de José”, confiesa, a corazón abierto, a casi dos décadas de haber iniciado su carrera artística y poco después de haberse recuperado de coronavirus.

“He dedicado al personaje mucho de mí mismo, pero, sin José, no habría J Balvin. Al final, el personaje soy yo y no puedo separarlos”, concluyó.

Fuente: Clarín

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