Netflix apuesta a una nueva docuserie: la tragedia del transbordador espacial Challenger

La plataforma acaba de estrenar “Challenger: El vuelo final”, producción dividida en cuatro partes que intenta echar luz sobre la explosión que conmocionó al mundo en 1986.

Por Redacción

jueves 17 de septiembre, 2020

En los últimos años, Netflix viene apostando fuerte por las docuseries, un género que permite abordar hechos y/o personalidades con más profundidad que un documental tradicional. En la misma línea que The Last Dance o Wild Wild Country, la plataforma acaba de estrenar Challenger: El vuelo final, producción dividida en cuatro partes.

Esta serie documental cuenta la historia del transbordador espacial que, en 1986a los 73 segundos de su lanzamiento, explotó ante los ojos de millones de personas -muchos de ellos, niños y adolescentes escolares- que lo estaban viendo en vivo por televisión.

Con la producción ejecutiva de J. J. Abrams (Lost y Star Wars), la serie ofrece una mirada profunda de una de las tripulaciones más diversas jamás reunidas por la NASA, que incluía a la maestra Christa McAuliffe, la primera ciudadana civil que iba a viajar al espacio.

Los directores Steven Leckart y Daniel Junge buscan acercar a los astronautas fallecidos a través de conmovedoras conversaciones con sus familiares. Además, profundizan en los detalles sobre las fallas mecánicas y del proceso de toma de decisiones que derivaron en la tragedia, con entrevistas a ingenieros y autoridades de la NASA que en su momento trabajaron en los propulsores de lanzamiento defectuosos y expresaron repetidas veces sus preocupaciones.

La docuserie revela charlas inéditas, filmaciones del entrenamiento y material de archivo nunca visto que conforman un retrato emotivo y sin filtro de los eventos que precedieron al triste desenlace del Challenger.

Leckart era uno de esos estudiantes de primaria -obsesionado con el espacio- que presenció en vivo la explosión del transbordador. Al igual que todo el mundo, quedó conmocionado con el terrible hecho de que las siete personas a bordo habían muerto.

A través de entrevistas con familiares, se recuerda a los astronautas que murieron en el Challenger.

“Recuerdo que quería ser astronauta y quería ir al espacio. Y entonces recuerdo que el Challenger destruyó completamente ese sueño”, dijo uno de los directores de la serie a la agencia AP.

Leckart y Glen Zipper -co productor ejecutivo- concibieron la serie en 2015 mientras buscaban hacer algo personal. Ambos vieron el desastre siendo niños, pero sólo podían recordar el nombre de una astronauta a bordo del Challenger: McAuliffe. ¿Quiénes eran los otros seis?.

Cuanto más investigaban, más personas extraordinarias descubrían: Ellison Onizuka era la primera astronauta asiática-estadounidense en el espacio; Ronald McNair, el segundo afroamericano; y Judith Resnik, la segunda mujer estadounidense y la primera mujer judía en viajar al espacio.

El Challenger explotó el 28 de enero de 1986, a 73 segundos de haber sido lanzado. Foto: Netflix.

“Quisimos humanizar a estos astronautas, que el público conociera a estos personajes y tratar de que comprendan el lado humano de toda esta historia'', dijo el codirector Daniel Junge.

Ver la serie fue como "subirse a una montaña rusa de emociones'' para June Scobee Rodgers, la viuda del comandante del Challenger Dick Scobee, quien ayudó a crear el "Centro Challenger para la Educación de la Ciencia Espacial".

“Hay tristeza y sirve como recordatorio de ese tremendo dolor privado que se hizo tan público”, agregó Rodgers, que a la vez le cedió a la producción videos caseros de su esposo divirtiéndose con familiares y amigos, “fragmentos maravillosos de alegría”.

June Scobee Rodgers, la viuda del comandante del Challenger, Dick Scobee. Foto: Netflix.

Meses después del desastre, se supo que una falla ocasionó filtraciones en el cohete acelerador sólido derecho del transbordador. Una investigación halló que varios trabajadores habían advertido a la NASA sobre el peligro de lanzar el Challenger. Pero la NASA estaba bajo presión para mantener su ambicioso programa de vuelo y el riesgo se consideró aceptable.

"Cuando comenzamos esta serie, esperaba encontrar a ese villano al que podríamos adjudicarle toda la responsabilidad, y no creo que lo hayamos encontrado", adelantó Zipper. “Nadie dijo: 'esto definitivamente va a desintegrarse, pero lancémoslo de todas maneras'. Todos eran leales a sus misiones hasta decir basta''.

Por su parte, Leckart comparó el desastre del Challenger con otra tragedia de 1986: el accidente de Chernóbil. “No hay necesariamente gente maliciosa con las mejores de las intenciones, pero eso rápidamente puede salir mal”, describió.

Algunos ingenieros de la NASA le habían advertido a la agencia espacial sobre el peligro de lanzar el Challenger. Foto: Netflix

Fuente: Clarín

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