El mundo corvina apretó el freno

Sin ventas y caída de precios, el principal recurso del variado costero dejó de generar trabajo en la flota y los frigoríficos exportadores. Resolución de Aduana con valores de referencia no refleja los precios del mercado.

domingo 27 de septiembre, 2020

Por Roberto Garrone

La Resolución 4819/20 que firmó esta semana Silvia Brunilda Traverso, a cargo de la Dirección General de Aduanas, fijando los valores de referencia para la exportación de corvina rubia, marca de manera tangible que más allá que exista diálogo previo entre administrados y autoridades para intentar reactivar o mantener los pocos circuitos productivos activos en la industria, luego las autoridades terminan haciendo lo que quieren y que por lo general, va a contramano de lo que necesitan quienes invierten, producen y generan trabajo y dólares con las exportaciones pesqueras.

La Aduana viene actualizando valores de distintos productos exportables para evitar que se genera una subdeclaración; es decir, declarar valores inferiores a los que paga el mercado para, en el caso de la pesca, pagar menos derechos de exportación.

Entre los productos que figuran en el Anexo de la Resolución, se incluye corvina entera o eviscerada, entre 100 y 300 gramos, excepto pan ready (eviscerada sin cola ni cabeza), en envases inferiores a 1 kilo, con un valor FOB de 1,05 dólares. La entera o eviscerada, entre 300 y 500 gramos, en envase de mismo peso, 1,15 dólares. La de 500 gramos a 1kilo, 1,34 dólares. Para las corvinas de más de un kilo el valor FOB es de 1,50 dólares el kilo.
Este último producto no tiene demanda del exterior y lo que se produce queda congelado en cámaras frigoríficas a la espera de algún pedido. Del otro lado del Río de la Plata, en Montevideo, si tiene más salida, pero la venden a 900 dólares.

La corvina se vende mayoritariamente entera y los principales compradores son países africanos como Nigeria, Camerún, Angola, Ghana, Gabón. La venden entera porque ese es el gusto de los consumidores. Se clasifica en tierra por tamaño: entre 100 y 300 gramos, de 500 a 800, de 800 a 1 kilo y las de más de un kilo. Se las lava y congela en 2 pastillas de 10 kilos que viajan en cajas. También se vende a China, algo a Corea del Sur y muy poco a Europa.

La crisis del petróleo que golpea a los países africanos impide que puedan venderlo y con esos ingresos comprar pescado importado. Eso generó una caída en los precios y órdenes de compra que se refleja en la estadística oficial.

De acuerdo con el último informe de coyuntura que marca la evolución de las exportaciones al mes de julio, el precio promedio de la corvina se ubicaba en 1.258 dólares, que en comparación con el mismo período del año anterior representaba una merma del 6,8%. Ese mes se exportaron 2.157 toneladas, un 5,2% menos que en julio de 2019.

En los primeros 7 meses del año las exportaciones totales de corvina alcanzaron las 7357 toneladas, por un valor de 10 millones de dólares. Las cifras representan una merma del 8,4% en volumen y un 15,2% en valor en relación al mismo período del año pasado.

Hay una media docena de frigoríficos que exportan corvina, la mayoría asociados a Cafrexport, donde trabajan más de 500 obreros del pescado. Desde el sector aseguran que en las últimas semanas el tobogán por donde venían las órdenes de compra y precios tomó envión y esos valores de referencia quedaron desfasados entre 200 y 300 dólares la tonelada.

 

Desde la Cámara si no lo mandaron ya lo harán en las próximas horas una nota a Traverso para que mantener en stand by la medida que comienza a regir al día siguiente de publicada en el boletín oficial. Si declaran valores inferiores a los de referencia los exportadores podrían llegar a ser multados.

La Resolución ya generó consecuencias en el puerto. Los frigoríficos dejaron de levantar corvina de los barcos costeros. Justo cuando el pescado había aparecido a 10 horas al norte de Mar del Plata y permitía una ecuación más rentable para los pescadores al consumir menos combustible.

La corvina es la principal especie comercial que se pesca del variado costero, aunque está lejos de las luces que alumbran a los principales recursos pesqueros de la industria nacional como el langostino, la merluza o el calamar. De todas maneras tiene relevancia para un sector de la flota e industriales que dan trabajo antes de exportarla.

Si las autoridades supieran o comprendieran ese valor, quizás la Resolución 4819/20 hubiese contenido otros valores de referencia como para que el mundo corvina en el puerto no hubiese apretado el freno.

Comentarios