¿Por qué son importantes los Observatorios Viales?

Por Fernando Poó

domingo 22 de noviembre, 2020

A propósito del Informe Estadístico 2019 para General Pueyrredón

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) mueren anualmente alrededor del mundo 1.3 millones de personas en siniestros viales. Esa cifra los convierte en la novena causa de muerte a nivel mundial a lo largo de todo el ciclo de vida y en la primera para el grupo de edad comprendido entre los 15 y los 29 años de edad. En América Latina y el Caribe se estima que el registro anual asciende a 130.000 muertes, y que seis millones de personas resultan lesionadas. Las estadísticas de la OMS se nutren de la información que brindan los países miembros. En muchos de ellos, los organismos que se ocupan de esa tarea son los Observatorios Viales. En Argentina existe un Observatorio a nivel nacional, que depende de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Observatorios Provinciales (hay uno en la Provincia de Buenos  Aires) y Observatorios Municipales (hay uno en General Pueyrredón desde el año 2014).

Los Observatorios, como herramientas para el estudio de problemas sociales, han ganado auge los últimos años. Sus funciones son definir un área de problemas, establecer un método para la recolección de datos, formular procedimientos replicables para su análisis, generar informes periódicos con la finalidad de guiar la toma de decisiones y evaluar el resultado de las políticas públicas implementadas. Un aspecto relevante sobre los observatorios es su composición. Es altamente recomendable que sean organismos plurales, autónomos, y conformados por especialistas con capacidad crítica ya que su misión es generar contenidos que permitan aumentar la racionalidad social sobre un problema en particular. Una tarea fundamental para un Observatorio Vial es posicionarse socialmente como fuente de información, funcionar como instrumento de evaluación de intervenciones específicas, y servir como herramienta para el monitoreo de comportamientos seguros y de riesgo. El trabajo sostenido en el tiempo, y la colaboración multisectorial son aspectos claves para cumplir con esta misión.

La elaboración de informes estadísticos sobre siniestros viales comparte algunas características con el trabajo científico. Toda investigación científica se basa en procedimientos claros, públicos y replicables. Por lo tanto, los resultados pueden ser repetidos por investigadores que no hayan participado en los estudios originales. El procedimiento por el cuál se llega a las conclusiones es comprensible, y la validez y la confiabilidad de los resultados puede ser evaluada. De manera análoga, frente a un informe sobre siniestralidad vial podemos preguntarnos ¿cuáles fueron las fuentes de información utilizadas? ¿cómo se registraron los casos? ¿cuál es la confiabilidad y la validez de los resultados? ¿es posible replicarlos?

Las fuentes de datos utilizadas en el últimos informe sobre siniestralidad vial para el Municipio de General Pueyrredón fueron la Policía Científica y la Unidad Funcional Temática, Juicio y Ejecución en Delitos Culposos y contra el Medio Ambiente N°11. Fueron recopilados por el Observatorio y cargados en el Sistema Integral de Gestión de la Información de Seguridad Vial (SIGISVI) de la ANSV. Los resultados indican que durante el año 2019 en Mar del Plata ocurrieron 1445 siniestros con víctimas de los cuales el 34,4% involucró a personas que tenían entre 20 y 29 años de edad. El 77% de los lesionados fueron varones. Los usuarios vulnerables, es decir, motociclistas, ciclistas y peatones, dieron cuenta del 42,1% de los siniestros. En total murieron 44 personas. El 52% tenía menos de 30 años y el 86% eran varones. Aunque los motociclistas participaron en el 29,5% de los siniestros con víctimas, dieron cuenta del 61% de los fallecidos. Este dato destaca el elevado riesgo relativo de este medio de transporte.

El patrón de resultados locales coincide con el patrón nacional y con el patrón global. No obstante, las coincidencias esconden diferencias importantes. Los países más pobres tienen peores condiciones de seguridad vial, más lesionados, más muertos y pierden más recursos en términos de su Producto Bruto Interno que los países más ricos. Se estima que en algunos casos esa pérdida puede llegar al 5% del PBI anual. Es decir, que los siniestros y sus consecuencias nos empobrecen todavía más. Resulta obvio que hay razones económicas, ambientales y de salud para cambiar nuestros sistemas viales (algo que sigue sin ocurrir). Para que podamos saber si los cambios que decidamos emprender tienen algún resultado, el trabajo de los Observatorios Viales es fundamental.

 

Fuente: Municipalidad de General Pueyrredón. Observatorio de Seguridad Vial. Informe Estadístico 2019.

 

 

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