Ampliaron y detallaron la denuncia contra Mr. Jones

Jerónimo Tauler, víctima de una ataque en el boliche de Playa Grande, extendió su denuncia dado que, según expresó, en la original no había ofrecido datos precisos "por estar en un estado de confusión".

Por Redacción

domingo 11 de abril, 2021

Jerónimo Tauler, el joven de 22 años que sufrió una fractura en la mandíbula al ser echado del boliche Mr. Jones en la madrugada del 28 de marzo, presentó la ampliación de su denuncia original ya que, según expresó "en ese momento aún me encontraba muy confuso, mareado, con un insoportable dolor en mi cara y en mi cabeza, de ahí que hay datos no precisos y que ahora puedo detallar correctamente".

Cabe recordar que por este hecho se inició una investigación por el delito de "lesiones graves" en la fiscalía 1, a cargo de Fernando Castro.

En la denuncia, a la que tuvo acceso El Marplatense, Tauler ofreció más datos de lo sucedido aquella noche en el boliche de Playa Grande. "El dia 28 de marzo me encontraba dentro del VIP del boliche Mr. Jones y pedí a la camarera una botella de champagne", relató el joven.

Y continuó: "Pasaron unos minutos dentro de la burbuja con mis amigos y observo a la camarera que venía con dos frapperas, por lo tanto con las dos manos ocupadas, pensé que quería ingresar a nuestra burbuja y traté de accederle el paso abriendo la soga de nuestra burbuja, en ese intento se cayó un palo que sostenía la soga de la misma. Ahí me di cuenta que no era el pedido que habíamos solicitado, que era para la burbuja de enfrente y que había cometido una torpeza sin querer".

En cuanto a la intervención del personal de seguridad de Mr Jones, detalló que "un patovica me empieza a increpar, como que lo había tirado a propósito el palo a la camarera, explicándole que pensaba que traía el pedido a mi mesa y que solo había tratado de accederle el paso".

Y detalló: "El guardia de seguridad o patovica que me increpó en ese momento vestía una camisa blanca, es gordito y de ojos achinados. Luego este sujeto llama a su compañero que también permanecía en el VIP también de camisa blanca que poseía una "cucaracha" para comunicarse con los otros patovicas. Quien me increpó le manifestó que llame a los demás, enseguida vienen seis patovicas, algunos de ellos de camisa negra, cuando me quieren retener trato de zafarme".

Y aclaró en la ampliación de la denuncia que "recuerdo perfectamente a los dos patovicas que me increparon en el VIP y a dos de los que ingresaron luego, uno de ellos es morocho, gordo, de camisa negra, del que he acompañado una fotografía en un pen drive que acercó mi abogado Dr. Julio Razona, junto con otras fotografías y videos de lo ocurrido esa noche, el restante patovica es más añoso que el resto, canoso, alto, delgado y vestía una camisa blanca".

Respecto al momento en el que lo retiran, Tauler aseguró que "sentí que me tomaba alguien del cuello desde la parte de atrás, comenzó a faltarme el aire y en mucho menos de un minuto me desvanecí. No sentí ningún golpe por parte de quienes me sujetaban, solo sentía que me ahogaba ante la traba denominada "mata león" muy usual en las artes marciales. Me quedé inconsciente, no me acuerdo de nada más hasta que me desperté dentro de un patrullero de la Policía".

"Solo tengo un recuerdo concreto cuando estuve sentado dentro de la comisaria frente a un oficial de policía mi cabeza se despierta dentro de la comisaria, igualmente estaba medio atontado", aclaró.

"Quien me acompañó dentro del patrullero, le manifestó al personal policial que debían trasladarme a un centro asistencial, de inmediato, ya que estaba perdiendo muchísima sangre, por lo tanto dejaron de interrogarme sobre lo ocurrido para formalizar la denuncia, trasladándome nuevamente en un patrullero policial, al Hospital Privado de la Comunidad", confió Tauler.

Y continuó: "Ni bien llegué al HPC procedieron a suturarme la herida sangrante que padecía, dándome diez puntos por debajo de la pera, herida que perforó toda esa zona y que se comunicaba con el interior de mi boca, afectada también por la pérdida de varias piezas dentarias. Luego procedieron a realizarme varios estudios especialmente en mi cabeza, atento la gravedad de la lesión que presentaba y mi estado confusional".

"Inmediatamente después personal policial procedió a tomarme la denuncia en sede hospitalaria. En ese momento aún me encontraba muy confuso, mareado, con un insoportable dolor en mi cara y en mi cabeza, de ahí que hay datos no precisos en mi denuncia original y que ahora puedo detallar correctamente", cerró el joven.

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