El incierto futuro de las mujeres en Afganistán: retroceso

Por Mercedes Susana Giuffré.

viernes 20 de agosto, 2021

Era previsible, se retiraban las fuerzas de los EEUU, inmediatamente se iniciaba el avance Taliban. Otro tipo de visión optimista, era ingenua e infundada. El presidente Biden confiaba en la fortaleza de las fuerzas del ejército afgano y en sus instituciones: Error. No había nada consolidado, lamentablemente. La corrupción interna y las débiles instituciones, incluído el ejército, en el cual los EEUU, invirtieron miles de millones de dólares; nada pudieron hacer contra un milenario régimen tribal que aplastó con su pata de elefante contra solo 20 años de intentos de conformar una democracia.

El 12 de agosto se iniciaba el escenario, con la captura casi simultánea de Ghazni, Kandahar y Herat. El 13 de agosto, los talibanes estaban a solo 50 kilómetros de Kabul. El 14 de agosto comenzó con el asedio de Maidan Shahr, la puerta de entrada a Kabul. El 15, alea jacta est. Kabul en manos de los Talibanes. El presidente Ghani, habia abandonado el país, Ghani, de la etnia pashtun, es un antropólogo con un doctorado de Columbia y fue superado por la avasallante realidad.

Pero veamos que sucede con las mujeres.

Afganistán, 32 millones de habitantes, una población muy muy joven, 19 años promedio. Miles de muertes a lo largo de siglos y siglos de invasiones. Por algo se lo conoce como “El cementerio de Imperios”.

Existió y existe un sometimiento total de la mujer a supuestas disposiciones del Islam. Ocultar el cuerpo, el rostro, el cabello. Mullahs y madrazas (escuelas islámicas), como cuna de una formación enquistada en el atraso, el rigor, la brutalidad tribal islámica hacia la mujer y los niños.

Hasta el 1 de agosto pasado, casi el 30% de los funcionarios públicos en Afganistán eran mujeres. Cuando los talibanes gobernaron por última vez, no se les permitía trabajar fuera de casa. Cuando los talibanes controlaron Afganistán por primera vez, a las mujeres se les prohibió recibir educación después de los ocho años, trabajar fuera del hogar o incluso ingresar a un espacio público a menos que estuvieran acompañadas por un familiar masculino. Tampoco usar celulares, pintarse las uñas, elegir pareja. Todo apartamiento de este absurdo, era castigado físicamente. Los matrimonios eran arreglados por las familias. Mujeres muy jóvenes eran obligadas a casarse con hombres viejos. No había lugar para el cortejo ni el amor.
Pero, un invalorable espejo del sufrimiento de la mujer en Afganistán lo constituyen sus poesías, escritas por mujeres. Leamos poesía afgana, las llamadas Landays, una forma poética de la tradición afgana. Las Landays, son poemas muy breves dentro de la cultura Pashtún. Centradas en la brevedad, sus temas fundamentales son amor, la tristeza, el ingenio, el erotismo, la guerra, el llamado a las armas, el lamento, la pasión o el dolor por la tierra perdida:

“Me vendiste a un hombre viejo, padre,
Que Dios destruya tu casa, yo era tu hija”

“Cuando hermanas se sientan juntas, siempre alaban a sus hermanos.
Cuando hermanos se sientan juntos, venden a sus hermanas a otros”.

“Me haré un tatuaje con la sangre de mi amado
y apenaré a toda rosa en el verde jardín”.

“Mi amor dio su vida por nuestra tierra,
Coseré su velo con una hebra de mi cabello”.

Pero existió, y hablo en pasado, porque fue brutalmente asesinada, una brillante poetisa afgana.

Nadia Anjuman: La poetisa afgana que luchó contra el patriarcado del Islam

Nadia fue una poetisa y periodista afgana, que escribió y denunció las formas de represión que sufren las mujeres en el mundo musulmán. Murió asesinada por su esposo y la familia de este, debido a su valentía, a sus estudios, sus críticas y denuncias al machismo patriarcal del Islam y a la violencia contra sus propias mujeres.

En 2005, cuando tenía veinticinco años, Nadia Anjuman publicó su primera colección de poesía, Gol-e Dudi ("Flor ahumada"), con gran éxito. Fue aclamada por introducir un lenguaje fresco y un punto de vista juvenil en la poesía dari, especialmente en sus ghazals. Sin embargo, poco después de la publicación del libro, Anjuman fue salvajemente asesinada a golpes. Muchos afganos creen que Anjuman fue asesinada por su propio marido y su familia, solo por la transgresión de escribir y dar a conocer su obra.

Anjuman nació y vivió en Herat, en 1980, la querida sexta hija de su numerosa familia. Se destacó desde niña por su voraz curiosidad y deseo de leer y saber. Tuvo dificultades para estudiar debido a las prohibiciones impuestas por el régimen Talibán contra las mujeres, a las cuales las castigaba severamente si estudiaban, trabajaban o se reían en voz alta. Se graduó en la escuela secundaria, a pesar de una interrupción de dos años causada por el gobierno talibán en Afganistán. Durante este tiempo, estudió literatura en secreto y comenzó su carrera poética en reuniones clandestinas en casa de un profesor de literatura. Más tarde estudió literatura dari en la Universidad de Herat, donde fue siempre la mejor alumna.

Anjuman perteneció a un círculo de costura de Herat, “La aguja dorada”, creado en 1996 por un profesor de literatura de la Universidad. Como era la única actividad permitida para las mujeres, estos círculos de costura fueron usados por las mujeres para estudiar de forma oculta, de esta forma,

Anjuman logró estudiar la obra de William Shakespeare, Honoré de Balzac, León Tolstoi, Fiódor Dostoevsky, Charles Dickens, James Joyce, entre otros. Si Nadia Anjuman y sus compañeras hubiesen sido atrapadas por los talibanes estudiando a estos autores, corrían el riesgo de ser ahorcadas, los libros se ocultaban, se distribuían clandestinamente.

Anjuman sentía un profundo compromiso con la poesía, a pesar de los riesgos de la escritura. "Desde que tengo uso de razón", escribió, "he amado la poesía, y las cadenas con las que seis años de cautiverio bajo el dominio talibán ataron mis pies me llevaron a entrar vacilantemente en el terreno de la poesía con el pie de mi pluma. El aliento de amigos afines me dio la confianza necesaria para seguir este camino, pero incluso ahora, cuando doy el primer paso, la punta de mi pluma tiembla, al igual que yo, porque no me siento seguro de tropezar en este camino, cuando el camino es difícil, y mis pasos inseguros."

En "Light Blue Memories", “Recuerdos de un azul pálido”, escrito semanas después de la caída de los talibanes en 2001, Anjuman se dirige a las víctimas del silencio impuesto por la política y se pregunta qué se pierde cuando se pierde la voz. El poema comienza dirigiéndose a los ciudadanos sin nombre de su país -las mujeres- y continúa preguntando quién ha "saqueado" las riquezas de su vida interior:

Recuerdos de un azul pálido

“¡Oh, exiliados de la montaña del olvido!
Oh, las joyas de vuestros nombres, adormecidas en el fango del silencio
Oh, tus recuerdos obliterados, tus recuerdos celestes
En la mente viscosa de una ola en el mar del olvido
¿Dónde está la corriente clara y fluida de tus pensamientos?
¿Qué mano ladrona saqueó la estatua de oro puro de tus sueños?
En esta tormenta que da origen a la opresión
¿Dónde ha ido tu barco, tu serena nave lunar de plata?

Nadia Anjuman fue obligada a casarse con Farid Ahmad Majid Mia, un Licenciado en Literatura, conferencista de Filología y empleado administrativo en la Facultad de Literatura de la Universidad de Herat, que compartía con sus pares masculinos el desprecio por la mujer, considerada simplemente para los musulmanes como un objeto de placer y un ser vivo cuya la única finalidad es la procreación. Luego de asesinarla, solo recibió, este siniestro personaje conyugal, un mes de prisión y la tenencia del hijo de ambos, de seis meses de edad.

Siendo estudiante de la Universidad de Herat en 2005, Nadia Anjuman consiguió publicar su primer libro, Flor Rojo Oscuro. Esta obra alcanzó amplia popularidad en Afganistán, Paquistán e Irán. En dicha obra, la poetisa cuestiona el machismo, el patriarcado y todas las formas de subyugación de las mujeres en Afganistán. Fue asesinada por su pareja en noviembre de 2005, a los 25 años de edad.

Al respecto, la Organización de Naciones Unidas –ONU–, exigió justicia tras la muerte de Anjuman. “La muerte de Nadia Anjuman, según lo divulgado, es de hecho trágica y una gran pérdida para Afganistán… Necesita ser investigada y cualquiera que sea encontrado responsable deberá ser tratado dentro de una corte formal de leyes”.

Miles de personas asistieron al sepelio de Nadia en Herat. Además de resaltar su papel en la poesía, exigieron justicia por el femicidio. La obra de Nadia Anjuman es una de las más importantes y reconocidas en los países de lengua persa en la actualidad. La que sigue es su poesía más representativa:

NO DESEO ABRIR LA BOCA

“No deseo abrir la boca
¿A qué podría cantar?
En mí, a quien la vida odia,
tanto da cantar que callar.
¿Acaso debo hablar de dulzura
cuando siento tanta amargura?
Ay, el festín del opresor me ha tapado la boca.
Sin nadie al lado en la vida
¿a quién dedicar mi ternura?
Tanto da decir, reír, morir, existir.
Yo y mi forzada soledad
con mi dolor y mi tristeza.
He nacido para nada,
mi boca debería estar sellada.
Ha llegado, corazón, la primavera,
el momento propicio del festejo.
¿Pero qué puedo hacer si un ala
tengo ahora atrapada?
Así no puedo volar.
Llevo mucho tiempo en silencio,
pero nunca olvidé la melodía
que no paro de susurrar.
Las canciones que brotan de mi corazón
me recuerdan que algún día romperé la jaula.
Volando saldré de esta soledad y cantaré con melancolía.
No soy un frágil álamo sacudido por el viento.
Soy una mujer afgana.
Entiéndase pues mi constante queja”.

No albergo esperanzas para el futuro de las mujeres afganas. Las “promesas de respeto” de los talibanes, no son creíbles. La única diferencia con la situación de hace 20 años, es que la presión mundial internacional, ONU, ONGs, UNIFEM y varios organismos y observadores; estarán con la mirada puesta sobre el régimen Taliban y eso podría frenarlos, tal vez, tal vez. No soy optimista.

El eje ahora es Talibán-Pakistán-China. El nuevo gran juego de Eurasia se acaba de recargar. Una vez más.

Magtr.Mercedes S. Giuffre
mgiuffre@mdp.edu.ar
Magíster en Filosofía y Ciencias Políticas
Traductora Pública Nacional - Miembro del CARI
Directora del CECCHI:Centro de Estudios de Corea y China
Universidad Nacional De Mar Del Plata
WWW.MDP.EDU.AR

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