Predio de disposición final de residuos: incertidumbre sobre su futuro

El 2022 fue un año para el olvido en el Emsur que comanda Sebastián D’Andrea. No sólo no logró concretar la licitación para la operación del predio de disposición de residuos sino que además lució una "alarmante falta de gestión" en otros delicados temas ambientales.

Por Redacción

sábado 21 de enero, 2023

El 2022 fue un año para el olvido en el Ente Municipal de Servicios Urbanos (Emsur) que comanda Sebastián D’Andrea. No sólo no logró concretar la licitación para la operación del predio de disposición de residuos -tergiversando la cautelar dispuesta por la Justicia administrativa marplatense, que nunca impidió el avance del proceso licitatorio, tal como publicó El Marplatense-, sino que además lució una "alarmante falta de gestión" para conseguir los fondos necesarios en cuanto a las obras que de manera inminente deben hacerse en el predio para seguir disponiendo los residuos que genera la ciudad.

Una bomba ambiental que se construye silenciosa pero que, aseguran los especialistas, podría estallar más antes que pronto, con severas responsabilidades penales y administrativas para los funcionarios implicados.

Dos realidades interconectadas, obras de infraestructura y tareas de operación diaria, que requieren no sólo de una visión conjunta, integradora, sino además de la debida previsión y anticipación por los daños ecológicos que pueden derivarse.

Principios de prevención y precautorio, entre otros, según la creciente construcción del Derecho Ambiental internacional que desde hace ya varias décadas cuentan con recepción legislativa nacional y amparo constitucional. Ámbitos éstos donde no hay lugar para improvisaciones surgidas al calor de "slogans" efectistas pero vacíos de contenido.

En el caso de la licitación para la operación del predio de disposición final de residuos, D’Andrea y su Director General, Mariano Perticarari (el "Doctor Ambiente"), hicieron, según denuncian desde la oposición, un grosero alarde de improvisación deformando cualquier rigor de estricta técnica legislativa -el pliego aprobado por Concejo Deliberante local lo es-, al permitir que pudieran participar en el proceso de elección empresas de "transporte de residuos" que poco y nada tienen que ver con la específica tarea licitada, requerida de experticia y conocimientos técnicos propios. Se comprueba allí la debilidad del "slogan" improvisado por D’Andrea y Perticarari: “lo hicimos así para que puedan participar la mayor cantidad de empresas posibles” como si de llenar el Minella y no de dar respuestas ambientales, se tratase la cuestión.

Porque además esa aparente apertura a la “mayor cantidad de empresas posibles”, según lo expuso en reiteradas ocasiones el concejal libertario Alejandro Carrancio a quien lo quiso escuchar, y también lo insinuó Acción Marplatense en el debate legislativo, en realidad más que abrir cerraba la licitación en favor de las actuales operadoras del predio (Ciageser, Ashira y Esur), todas empresas transportistas sin experiencia en la materia y que accedieron al predio por una sospechada contratación directa dispuesta entre gallos y medianoche por este mismo Emsur, denuncian desde las filas libertarias, y ya han pedido la renuncia de equipo político del Emsur. "Empresas, vale recordar, siempre vinculadas a Transportes 9 de Julio encargada de la higiene urbana en la ciudad", puntualizan desde otros sectores políticos sin representación legislativa en el HCD local.

Esto es lo que en estricta técnica jurídica se denomina "Desvío de Poder" por "direccionamiento de las condiciones del pliego licitatorio", coinciden reconocidos letrados del foro local. Es lo que, ante aquella evidente endeblez de motivos, dispuso la Justicia administrativa de manera cautelar ante la presentación de la empresa Estrans SA, firma de incumbencia específica en la materia licitada.

En un elocuente fallo dispuso que no lucen aptas para participar en el proceso las empresas de recolección por tratarse de una actividad diferente, y por tanto no podían resultar elegibles. Pero "como el 'desvío de Poder' lo que tiene de torpe lo tiene además de empecinado, D’Andrea y Perticarari deformaron la resolución al extremo de considerar que la Justicia había suspendido la licitación", remarca otro letrado, también con amplia trayectoria en el derecho admnistrativo. No se precisa en este punto abundar respecto de las evidentes suspicacias que esa indefendible inteligencia provocó en ámbitos judiciales.

Porque en estas distracciones se consumió el Emsur, además y lo que es más grave, el tiempo propio para encarar las obras necesarias para seguir disponiendo residuos en el relleno sanitario.

Dicho en términos llanos, para seguir disponiendo los residuos que generan marplatenses y batanenses se debieron realizar obras de movimiento de suelos, impermeabilización, conducción de líquidos lixiviados, con la debida antelación. Hoy el tiempo se agota y en un par de meses -los informes técnicos, registros fotográficos, antecedentes de obra así lo indican-, no habrá donde disponer los residuos en el predio, porque las obras no se hacen de un día para otro y además se dilapida el verano como estación favorable para su realización, alertan desde ONG's, entendidas en la cuestión ambiental.

Fuentes técnicas consultadas no imaginan cómo puede D’Andrea resolver esta cuestión, temiendo los más alarmados que empiecen a proliferar basurales clandestinos para maquillar lo evidente, o bien que se fuerce la ingeniería a los límites de la responsabilidad penal por crimen ambiental.

Sea como fuere, se evidencia una absoluta falta de reacción -y antes de gestión- del Emsur, cuando hay empresas que no sólo tienen interés en participar en condiciones de igualdad en la licitación para la operación, sino que además han exteriorizado su voluntad de invertir sumas millonarias en obras de infraestructura. Pero cómo ya se tiene dicho, el "desvío de Poder" lo que tiene de torpe lo tiene de empecinado. En el medio lo que se juega es la salud del ambiente y de las personas.

Comentarios