Por Roberto Garrone

Merluza sin selectividad e INIDEP con ajustes

El CFP autorizó 30 mil toneladas para el stock Norte y 280 mil para el efectivo Sur al tiempo que reclamó mejores mecanismos de selectividad para evitar la pesca incidental. Lobbosco llega con la tijera y presionado por Trueba para tripular el Angelescu.

Por Redacción

domingo 16 de diciembre, 2018

En la semana que el Presidente de la Nación decidió intervenir el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) hasta el fin de su mandato –los 180 días son un mero formalismo- el Consejo Federal Pesquero calcó la captura máxima de merluza hubbsi de los últimos años y autorizó a pescar 310 mil toneladas luego de la reunión de la Comisión de Seguimiento de la especie.

Hoy la pesquería tiene un respiro por una porción importante de la flota fresquera de altura local que durante 6 meses se enfoca en la rentabilidad del langostino y la corre como especie objetivo.

Desde que comenzó la fiebre del oro naranja en aguas patagónicas, las descargas declaradas de merluza han quedado a distancia de la captura tolerable para que la biomasa de reproductores se recupere a niveles acordes a una pesquería sustentable. Hasta el 13 de diciembre del stock sur se declararon 221 mil toneladas.

Pero el langostino se pesca en la zona de veda permanente de merluza y la hubbsi aparece junto al langostino en las redes pesqueras como pesca incidental, o by catch. Esta temporada y solo en la flota tangonera que tuvo observadores a bordo, se registraron casi 75 mil toneladas de merluza como pesca acompañante.

Y no hay datos del by catch que captura la flota fresquera y congeladora sobre langostino, ni de los que pescan propiamente merluza. En la mayoría de los casos, esos millones de kilos se tiran al agua.

Para el efectivo norte los biólogos del INIDEP sugirieron una captura recomendable de entre 28 y 33 mil toneladas con el objetivo de alcanzar una biomasa reproductiva de 150 mil toneladas en el corto plazo. Los concejeros establecieron una captura máxima de 30 mil toneladas. Este año en el área se desembarcaron menos de 8 mil toneladas.

Para el efectivo sur, principal de la pesquería, para lograr el objetivo de una biomasa de reproductores de 600 mil toneladas, los investigadores recomendaron una captura de 280 mil toneladas, cifra que fue acatada por el CFP. El número tiene varios asteriscos: el INIDEP refiere que esa cantidad esta sujeta al uso de artes de pesca selectivas en ambas pesquerías, merluza y langostino, cosa que no ocurre en alta mar y que a la autoridad de aplicación le importa poco hacer cumplir.

La llegada de Lobbosco al INIDEP abre un serio interrogante. Con un presupuesto 2019 parecido al del corriente año –no contempla la inflación de casi el 50%- las posibilidades de potenciar la investigación y el desarrollo parecen una utopía.

El ex marino viene como opción menos polémica y urticante que Fernando Georgiadis pero con el mismo objetivo: ajustar. Otro día analizamos lo corta que es la lista de candidatos de Fundación Pensar. Entendido en Puertos –fue autoridad portuaria bonaerense en una gestión ayuda de éxitos entre 2016 y 2017- o en recursos marinos. En ambas no parece.

Lobbosco deberá convivir con un Subsecretario de Pesca que ha evitado por todos los medios que marineros y oficiales se mantengan alejados del “Víctor Angelescu”, todavía sin matrícula nacional y tripulado por personal de Prefectura y custodiado por la Armada, y Pablo Trueba.

El Secretario General del SIMAPE, afín en su momento a Felipe Solá y a Sergio Massa, da muestras de su ideología versátil y forma parte de esa pobre usina de ideas que es la Fundación Pensar. Es la estrategia elegida por el dirigente para subirse al Angelescu y cree que cuenta con el aval del Interventor.

En los próximos 180 días veremos como Lobbosco camina por la cuerda cual equilibrista entre Bosch y los tripulantes, sin soltar de la mano la tijera de recortes. El pulso de las principales pesquerías dependerá del resultado de esa puja.

El mes que viene debería comenzar la campaña de evaluación de merluza y luego la campaña de calamar. Buenos preliminares para ver si Trueba cambia de discurso y vuelve a la trinchera.

Sin presupuesto el “Capitán Cánepa”, “Oca Balda” y el “Eduardo Holmberg”, los 3 barcos de investigación que tiene el INIDEP seguirán atornillados en el muelle de la Escollera Norte acumulando óxido e inactividad.

Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.

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