Caso Bustamante: González se someterá hoy a las pericias psicológicas

Fueron solicitadas por la fiscal de la causa, Florencia Salas. “No parece una señora fuera de sí o que no entienda lo que está pasando”, expresó Eduardo Carmona, el abogado de la esposa de la víctima y única imputada por el crimen ocurrido hace 12 días en Miramar.

Por Redacción

jueves 4 de abril, 2019

Verónica González será sometida este jueves a las pericias psicológicas y psiquiátricas solicitadas por la fiscal Florencia Salas en el marco de la causa en la que está imputada como la posible autora del homicidio de su esposo, Carlos Bustamante, ocurrido hace 12 días en Miramar.

El defensor oficial Eduardo Carmona anticipó que su representada “no parece una señora fuera de sí o que no entienda lo que está pasando”. “Las pericias las pidió la fiscal y nosotros solamente le explicamos a ella cómo va a ser el procedimiento, que la van a entrevistar dos o tres profesionales y que después hacen una especie de junta médica”, añadió.

Asimismo, el letrado sostuvo que, preliminarmente, González “parece no ser inimputable”. “Desde que murió el hijo, estaba yendo a un psiquiatra y tenemos la declaración del psiquiatra que, si bien manifiesta ciertos rasgos de la personalidad que tiene ella, en ningún momento dice que tiene alguna característica muy seria“, precisó.

González permanece detenida en la Unidad Penitenciaria N° 50 de Batán desde el pasado 22 de marzo, cuando fue acusada de golpear salvajemente y hasta la muerte a su esposo, Carlos Bustamente, en el interior del hogar que compartían en Miramar, donde, en 2011, asesinaron a su hijo Gastón, de apenas 12 años, y cuyo crimen permanece impune.

Sin embargo, de acuerdo a su abogado defensor, “no hay muchos elementos de prueba” en la causa que apunten contra ella. “Ahora están analizando algunas manchas de sangre que se encontraron en el baño y en una ropa que apareció en el baño para determinar el ADN“, sostuvo y expresó que González “está bastante caída” de ánimo.

Bustamante, de 60 años, fue trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) desde la ciudad vecina, por el cuadro crítico que presentaba debido a la gravedad de las heridas que recibió en su cabeza con un objeto romo. Pese a los esfuerzos de los médicos, murió al día siguiente, por lo que la imputación contra su mujer se convirtió en homicidio agravado por el vínculo.

Siete años antes, Gastón, el hijo menor de la pareja, fue golpeado, estrangulado y asfixiado en su propio cuarto. Su mamá había salido a hacer unas compras y dejó al menor en la cama por tan solo el transcurso de una hora. Cuando regresó a su casa, encontró a su hijo tendido en el suelo, con la cabeza ensangrentada, una media enroscada en el cuello y una almohada en la cara.

Las coincidencias entre ambos homicidios -la violencia empleada, la escena del crimen, el ataque en sus respectivos cuartos y el hecho de que González fue la última persona en verlos con vida y quien descubrió los cuerpos- sumaron sospechas sobre su posible participación en el asesinato de su propio hijo.

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