Comedor Los Peques, y un escenario que se complica "cada vez más"

Graciela, la responsable del espacio solidario que se encuentra en el barrio Las Dalias, mostró preocupación por la creciente demanda de familias que se acercan en busca de un plato de comida y, al mismo tiempo, la falta de alimentos. "No tenemos leche y los nenes piden cuando llega el frío", sostuvo.

Por Redacción

sábado 27 de abril, 2019

La creciente necesidad que se acusa en gran parte de la periferia de Mar del Plata no es ajena al barrio Las Dalias, donde funciona desde hace años el comedor autogestionado "Los Peques", que insiste con su preocupación por la cantidad de familias que se acercan en busca de un plato de comida mientras los recursos escasean.

"Estamos más complicados que antes. Tengo cada vez más gente. No tenemos nada, nos faltan cosas", expresó a El Marplatense Graciela, la responsable del espacio solidario, pese a la ayuda que alcanza el Municipio.

Según comentó la referente del comedor, desde Desarrollo Social se brindó colaboración en febrero con la entrega de 8 cajas de leche cerradas, sumado a cinco kilos de azúcar, cuatro kilos de cacao, cinco kilos de harina y mermalada. "Es algo que dura tres días; la leche dura algo más pero el resto de mercadería es poca pero la demanda que tengo", señaló.

Pese a ello, Graciela insistió con el agradecimiento a las autoridades municipales por la asistencia que brindan. "Yo les agradezco siempre pero si  pudieran hacer un esfuerzo y traer un poquito más, estaría mas tranquila porque abarcaría toda la gente que tengo", fundamentó.

La referente de "Los Peques" dijo que por esta fecha mantiene asistencia para un número aproximado de 45 familias con 120 chicos. "El problema es que siempre hay alguien que trae mercadería pero ahora hace como 20 días que no traen y estamos sin nada. Y yo entiendo a la gente porque está muy caro todo", expresó.

"Yo soy una persona que abrí las puertas de mi casa, que saqué mi jardín para que los chicos tengan espacio para comer, y también tengo biblioteca, un ropero; es muy lindo el lugar. Esto lo hago de corazón y nunca cobre nada. Siempre fue a voluntad", aclaró, sobre la iniciativa que impulsó desde hace más de una década.

Graciela, inclusive, reconoció que algunos de los menores que asisten al comedor "salen a pedir a las casas del barrio" cuando no cuenta con alimentos como para cumplir con el desayuno, almuerzo o merienda. "Me han llamado vecinos para decirme esto y es verdad: a los nenes y sus mamás a veces no les queda otra que hacer eso", lamentó.

La responsable del comedor dijo que la principal carencia que acusa a esta altura está ligada con la disponibilidad de leche. "A veces me llega todo junto y otras veces nada, y la demanda es muchísima. Y ahora que empezó el frío, los nenes piden leche y ellos necesitan una taza", explicó.

Para realizar alguna donación, las personas interesadas pueden comunicarse al teléfono 223 469 7780 o acercarse a las instalaciones del espacio, que se ubica sobre la calle Anchorena al 6026.

 


 

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