Proyecto Grabois: polémica por la instalación de puestos de frutas y verduras en paseos costeros y plazas

Concejales del Frente de Todos presentaron este martes la iniciativa. Ya hay rechazo al proyecto por parte de comerciantes y sectores políticos. Proponen que la venta callejera se esparza por los espacios públicos de los principales centros comerciales de la ciudad.

Por Redacción

martes 18 de agosto, 2020

Por Carlos Walker

Tal como adelantó El Marplatense, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE-UTEP) del dirigente social Juan Grabois brindó detalles sobre una polémica iniciativa que tiene como objetivo ampliar la cantidad de permisos para instalar puestos de comercialización de frutas y hortalizas en la vía pública y avanzar sobre el paseo costero y las principales plazas del distrito de General Pueyrredon.

Con un piquete en las puertas de la Comuna, el expediente fue presentado por los concejales del Frente de Todos, Sol de la Torre y Roberto Gandolfi en el Concejo Deliberante. Se trata de un proyecto que se propone actualizar la ordenanza 11.919 –vigente desde 1998– que regula la actividad.

A pesar de que la iniciativa fue presentada en el cuerpo legislativo en las últimas horas, ya se observó la instalación irregular de varios puestos de frutas y verduras en varias esquinas marplatenses, durante el pasado fin de semana.

Al defender el proyecto de Grabois, la concejal Sol de la Torre explicó que “presentamos un proyecto para actualizar la ordenanza 11.919, que fue sancionada en 1998 y establece dónde y cómo pueden funcionar los puestos de comercialización de frutas y verduras en General Pueyrredon”.

El proyecto fija zonas autorizadas para la instalación de puestos, ordena el pago de un canon anual, regula la extensión de los permisos y promueve la inscripción de les trabajadores en un Registro de Permisionarios, en el que todes deberán tener Monotributo Social y un curso hecho de manipulación de alimentos”, añadió.

A continuación, Sol de la Torre remarcó que “el proyecto, que resulta de un proceso de articulación e intercambio entre los y las trabajadoras de la rama fruteros del MTE y el bloque de concejalas y concejales del Frente de Todos, promueve un ordenamiento general de la actividad, en articulación con el municipio”.

“Además, establece como criterio que el puesto deberá ubicarse a una distancia no menor a 150 metros de un comercio habilitado con anterioridad para la explotación del mismo rubro y también estipula sanciones para quienes incumplan con lo normado”, puntualizó.

Para finalizar, la edil consideró que “actualizar una ordenanza con más de 20 años no sólo es una demanda del sector, sino una responsabilidad de quienes tenemos el deber de legislar para aportar a una ciudad que tiene que reconocer la potencia y el valor social, político y económico de su Economía Popular”.

PUNTOS DE COMERCIALIZACIÓN EN PLAZAS Y CORREDORES

En un anexo que acompaña el proyecto de ordenanza, los concejales van más allá de las esquinas dentro de la zona delimitada y proponen establecer "puntos de comercialización" en distintas plazas, polideportivos y hasta en los paseos costeros, muchos de los cuales se encuentran en el epicentro de las principales zonas comerciales de la ciudad.

La polémica iniciativa fue justificada en el proyecto alegando "la necesaria implementación de una política de alimentación saludable, por parte del Municipio".

De aprobarse el proyecto impulsado por el Frente de Todos, los puestos callejeros de venta de frutas y verduras se instalarían en:

-Plaza Colón
-Plaza Mitre
-Plaza Rocha
-Plaza del Agua
-Plaza España
-Plaza San Martín
-Plaza Pueyrredón
-Paseo Costero
-Polideportivos Municipales

LA NORMA VIGENTE

Desde la Rama Fruteros del MTE-UTEP de Mar del Plata explicaron que “venimos impulsando una ordenanza que modifique la que se encuentra en vigencia -que corresponde al año 1998- ya que quedó desactualizada producto del paso del tiempo y el crecimiento notorio en la actividad”.

La Rama Fruteros agrupa alrededor de 60 puestos integrados por entre 100 y 120 compañeros y compañeras, que día a día ofrecen productos saludables a precios justos en la vía pública y al alcance de todos y todas las vecinas. Sin embargo, son muchos más los puestos existentes y la ordenanza 11.919 establece en 68 el límite permitido, por lo cual urge su actualización”, destacaron.

A su vez, señalaron que “en estos más de 20 años de promulgada la norma, las actividades que componen la denominada Economía Popular no sólo se han multiplicado, sino que las necesidades de quienes forman parte de estas estructuras de trabajo organizado han cambiado”.

“Son las legislaciones las que ahora, y en escucha y articulación con les trabajadores, deben aggiornarse para seguir siendo marco de protección y promoción real de los derechos del pueblo trabajador”, reclamaron.

De acuerdo a lo que establece la norma vigente, la municipalidad está autorizada a conceder permisos precarios, personales e intransferibles para la ocupación de la vía pública por parte de fruteros.

A su vez, se estipula la habilitación a 68 puesteros. Además, plantea que los permisos  no deben presentar la oposición de vecinos frentistas y linderos. Los permisionarios deben utilizar un módulo cuyas dimensiones no podrán exceder los doce metros cuadrados.

La actual legislación limita la instalación de los puestos entre las calles San Juan, Sagastizabal, avenida Félix U. Camet, Boulevard Patricio Peralta Ramos, avenida De los Trabajadores, Magallanes, Padre Dutto y avenida Juan B. Justo hasta su intersección con San Juan.

PRIMEROS CUESTIONAMIENTOS

La iniciativa de los concejales del Frente de Todos ya despertó el rechazo de comerciantes y sectores políticos. En declaraciones a CNN Radio Mar del Plata, el exconcejal Hernán Alcolea cuestionó el proyecto de los ediles de Grabois y consideró que “este es un claro avance sobre la vía pública y la evasión impositiva. ¿Qué opinan aquellos que tienen comercios que cumplen todos los requisitos? ¿La municipalidad no estaría discriminando?”.

A continuación, el exfuncionario municipal sostuvo que “los artesanos están también manejados por los supuestos movimientos sociales algunos con ordenanzas incumplidas o vencidas en el tiempo. Incluso por lo bajo denuncian que les cobran estadía, generando una municipalidad paralela”.

En definitiva un estado paralelo de la calle, que genera muchos recursos para sostener a los piqueteros. Eso sí, tienen palabra, vienen por todo”, resaltó el exedil.

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