Crisis en Garbarino: "No hay plata y no va a haber", fue la última respuesta de la empresa

Los trabajadores de la firma continúan con la toma del local ubicado en Rivadavia entre La Rioja y Catamarca, con el apoyo del Sindicato de Empleados de Comercio y otros gremios, y se manifestaron en la calle por la deuda que los dueños mantienen desde hace casi tres meses.

Por Redacción

miércoles 7 de julio, 2021

Dos comercios dedicados a la venta de electrodomésticos y productos de electrónica atraviesan una profunda crisis por la que 34 familias marplatenses temen por quedarse sin trabajo, además de la enorme deuda que acumula la empresa, que asciende a $200 mil por empleado.

Se trata de las firmas Compumundo y Garbarino, la primera de las cuales bajó la persiana de su local de Rivadavia y La Rioja la semana pasada, mientras que la restante (ambas pertenecen a la misma firma) tiene a su personal dentro del local de Rivadavia al 3000.

Una situación que se visibilizó este miércoles al mediodía con una manifestación que contó con la presencia del secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica, Guillermo Bianchi, y otros gremios.

"Esperamos la audiencia de esta tarde y estamos defendiendo los derechos de los trabajadores. Garbarino tiene sus sucursales cerradas en todo el país por la manera inescrupulosa que este empresario se viene manejando, abandonando la gente y los pagos. Por eso reclamamos al Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Trabajo, que cite de forma inmediata y encuentre solución a 4 mil familias", dijo el referente del SECZA.

"La toma sigue vigente hasta que haya una respuesta positiva.  Esperamos que esta tarde se presente la empresa y veremos cuáles son los pasos a seguir", aclaró Bianchi.

En cuanto al dinero adeudado, el secretario reiteró que "la deuda salarial es muy abultada ya que no perciben sueldos desde hace más 60 días. Son alrededor de 200 mil pesos por cada trabajador".

Por su parte, la delegada de los empleados remarcó que "la empresa no nos da respuestas. La última fue ´no hay plata y no va a haber´, y nos exigieron que abriéramos las puertas. Cosa que no vamos a hacer porque no trabajamos gratis".

"Hasta la toma se hacían ventas y la empresa generaba dinero, pero no nos venía pagando. Tenemos que conservar los puestos de trabajo", destacó Ángeles.

Y cerró: "Los problemas vienen desde que este señor compró la empresa. Cobrábamos en cuotas, pero era algo. Ahora directamente no cobramos más".

Comentarios