“Más del 90% de los bebés que les pudieron hacer reanimación llegan con vida a los hospitales”

Así lo aseguró la especialista Patricia Cebrian a Mitre Mar del Plata.

Por Redacción

domingo 24 de abril, 2022

"Lo importante es actuar en ese momento", sostiene la especialista en RCP en nonatología, Patricia Cebrian. En referencia a la importancia de brindar cursos y capacitaciones a padres, madres y la comunidad toda para que la Reanimación Cardio Pulmonar sea cada vez más frecuente en el conocimiento general.

En diálogo con Mitre Mar del Plata (FM 103.7), Cebrian explicó: "Los padres tienen que tomar cursos para reanimar bebés y no podemos usar desfibrilador. Más del 90% de los bebés que les pudieron hacer reanimación llegan con vida a los hospitales, el otro 10% es porque necesita alguna medicina para complementar".

Respecto al caso de Cristal, la radioperadora del SAME que salvó a "Marquitos", Cebrián dijo: "Nos emociona porque es una vida la que salvó. Hace 25 años que damos cursos en la ciudad y  seguimos en la lucha. Es importante que se haga una concientización a nivel estatal".

¿Cómo aplicar la RCP en bebés y niños?

Las técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) varían dependiendo de si la persona que ha sufrido la dificultad es un bebé, un niño o un adulto. Por eso es importante conocer los pasos a seguir en cada uno de los casos.

Las posibilidades de supervivencia de una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria aumentan en un 90% si se actúa antes de que lleguen los equipos de emergencias. La actuación consiste en una serie de sencillos pasos que podemos aprender en talleres impartidos por profesionales especializados. Estos son los puntos básicos a seguir:

- En el caso de los adultos: lo primero es preguntar a la persona afectada si se encuentra bien y, si no responde, comprobar si respira -podemos observar su pecho para ver si sube y baja-; en caso de que no respire, además de llamar al 112, comenzaremos el masaje cardiaco manteniendo los brazos estirados y haciendo fuerza hacia abajo. Las manos se colocan en el esternón, a la altura del centro del pecho, y la frecuencia de las compresiones debe ser de 100 por minuto. El tórax debe bajar unos cinco centímetros en cada compresión.

- En el caso de los bebés: comprobaremos si está consciente y, en caso de que no sea así, hay que llamar al 112 y abrir la vía aérea (echar su cabeza, que debe estar apoyada en el suelo, hacia atrás y abrirle la boca). Si no respira, se deben dar cinco insuflaciones boca a boca. En caso de que siga sin existir ningún tipo de movimiento, tos o sonidos, comenzaremos o bien con el dedo índice y corazón o bien con los dos pulgares el masaje cardiaco, con el que debemos comprimir 1/3 del diámetro anteroposterior del tórax. Si hay dos reanimadores, uno se encargará de las respiraciones y el otro dará el masaje con los dos pulgares, abrazando el tórax. Cada 30 compresiones a un ritmo de entre 100 y 120 por minuto se realizarán dos ventilaciones.

- En el caso de los niños mayores de un año: los pasos son similares a los que seguiríamos con un bebé, excepto que el masaje cardiaco no se dará con los dos pulgares sino con el talón de una mano, en el centro del pecho.

 

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