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San Antonino: “Se siguen destruyendo familias y a nadie le importa”

“La única solución es que hay que quemar todos los barcos porque ya no sirven para nada, hay que hacerlos nuevos”, aseveraron a El Marplatense familiares del buque hundido en septiembre del 2016, en el marco de la sesión de diputados nacionales en Mar del Plata para abordar los reclamos del sector portuario.

Por Redacción

jueves 28 de junio, 2018

Familiares de los tripulantes del San Antonino, buque de pesca hundido el 1 de septiembre de 2016, visibilizaron su preocupación sobre la situación actual de inseguridad laboral en el puerto, en el marco de la sesión de diputados nacionales en Mar del Plata para abordar diversos reclamos legislativos que se desprenden después del hundimiento de distintos buques marplatenses. 

Acompañada en el lugar por allegados a los tripulantes de los pesqueros Rigel y Repunte, la hermana del marinero del San Antonino Alejandro Ricardenez, Verónica, expresó a El Marplatense: “9 meses antes del Repunte se hundió el San Antonino, el mar estaba calmo, las condiciones climáticas excelentes y lo sacaron haciendo agua“, dando a entender que la tragedia se produjo por causas ajenas a las condiciones del mar.

La balsa nunca se abrió, los chalecos estaban en una bolsa donde no los podían alcanzar, durmiendo con colchones amontonados, sin baño y en un un barco de 54 años de madera podrida“, detalló sobre las condiciones de vida en altamar.

Ricardenez afirmó con contundencia que “al dueño del barco le convenía que se hunda“. “Cuando se hundió el Repunte volvió a ser lo mismo todo de nuevo, ahora con el Rigel es volver a lo mismo, si no se hace algo esto va a seguir igual”, agregó. Verónica, que se crió en el Puerto, aseguró que la única solución para terminar con estos casos es “quemar todos los barcos” porque, a su entender, “ya no sirven para nada”. “Hay que hacerlos nuevos, pero si hacen eso no cobran el seguro“, apuntó, solidarizándose con las victimas de los otros hundimientos.

Para la hermana de Alejandro, la actitud de los dueños de los barcos es “indignante”, ya que asevera que “antes de buscar los cuerpos fueron a buscar la cabina, se sacaban fotos con las partes del barco“. Según Ricardenez, “uno de los dueños del San Antonino ni siquiera quiso comprar una bomba de agua de $4000 para sacar agua y después se hundieron; les convenía más, es una triste realidad pero es la verdad”.

“Uno no puede seguir, a mi hermano no me lo va a devolver nadie y uno tiene que aprender a vivir con ese dolor. Pero se siguen hundiendo barcos y nadie hace nada, cada vez hay más familias destruidas“, expresó con dolor para finalizar: “Que se suban los dueños de los barcos con sus familiares si se animan“.

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