Caso Bustamante: revelaron las pruebas que incriminan a la esposa

En diálogo con El Marplatense, la fiscal Florencia Salas brindó detalles de los fundamentos que expuso para solicitar la prisión preventiva de Verónica González, imputada por el homicidio de su marido en Miramar.

Por Redacción

lunes 22 de abril, 2019

La fiscal Florencia Salas brindó detalles de los fundamentos probatorios que expuso para pedir la prisión preventiva de Verónica González, quien está acusada de haber asesinado a su marido en su casa de Miramar donde también se produjo años atrás la muerte impune de su hijo Gastón, de apenas 12 años.

En un mano a mano con El Marplatense, la funcionaria judicial explicó que la requisitoria a la Justicia de Garantías se fundó en base a las declaraciones testimoniales que se recopilaron durante las primeras semanas de investigación y que ubican a la acusada “en el escenario del crimen en un horario crucial”.

“Esto es alrededor de las 11.30 y 12 del mediodía; hay dos vecinas que la ven saliendo desde ese horario y unos repartidores que le llevaron un pedido y que escucharon una voz dentro de la vivienda y vieron una moto 11.25, con lo cual indica que ella ya estaría dentro de la vivienda y que Carlos Bustamante ya estaría gravemente herido“, reconstruyó la fiscal.

En este sentido, Salas agregó que los mismos testigos insistieron en el aspecto “llamativo” de que “los perros olían detrás de la puerta”. “Lo que les llamaba la atención a los perros era el olor a sangre y eso lo tomamos como uno de los indicios más graves de sospechabilidad”, aseveró.

Otra de las pruebas a las que hizo referencia la representante del Ministerio Público Fiscal está ligada con el resultado de las pruebas químicas y el hallazgo de manchas de sangre en las prendas que llevaba González al momento de la detención.

“Tenía manchas en zapatillas, jeans, campera, y lo más significativo son las que estaban en musculosa y remera, siendo que encima ella ya tenía un buzo colocado y una campera”, detalló, y consideró: “No se explica la llegada de sangre a esas dos prendas siendo que tampoco había asistido a Bustamante luego de ser atacado”.

Además, Salas dijo que las marcas de uñas que tenía la víctima en el dorso de su mano son “compatibles” con las de su esposa. “Todo esto conformó el pedido que solicitamos al juez”, aseguró, y recordó que todavía está a la espera de recepcionar los resultados que arrojen las pericias psicológicas y psiquiátricas.

“La prueba de ADN se hace este viernes en Junín, lo toxicológico todavía no tiene fecha y luego se pedirá un informe más abarcativo a la gente de la Policía Científica para tener una secuencia fáctica que demuestre la mecánica del crimen”, afirmó.

La fiscal recordó que la hipótesis inicial que sostiene es que Bustamante se dirigió desde la habitación matrimonial hasta el living, sin pasar por previamente por el baño, donde sí se registraron manchas de sangre. “Esto lo sostenemos porque queda bien claro el camino de sangre en la escena del crimen”, aseveró.

EL CASO

Verónica González permanece detenida en la Unidad Penitenciaria N° 50 de Batán desde el pasado 22 de marzo, cuando fue acusada de golpear salvajemente y hasta la muerte a su esposo, Carlos Bustamenteen el interior del hogar. La víctima, de 60 años, fue trasladada al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) desde la ciudad vecina, por el cuadro crítico que presentaba debido a la gravedad de las heridas que recibió en su cabeza con un objeto romo. Pese a los esfuerzos de los médicos, murió al día siguiente.

Siete años antes, Gastón, el hijo menor de la pareja, fue golpeado, estrangulado y asfixiado en su propio cuarto. Su mamá había salido a hacer unas compras y dejó al menor en la cama por tan solo el transcurso de una hora. Cuando regresó a su casa, encontró a su hijo tendido en el suelo, con la cabeza ensangrentada, una media enroscada en el cuello y una almohada en la cara.

Las coincidencias entre ambos homicidios -la violencia empleada, la escena del crimen, el ataque en sus respectivos cuartos y el hecho de que González fue la última persona en verlos con vida y quien descubrió los cuerpos- sumaron sospechas sobre su posible participación en el asesinato de su propio hijo.

Incluso, Rodolfo Moure, el fiscal que intervino en aquella primera investigación -en la que se apuntó contra el cuñado de Gastón, Julián Ramón- aseguró que “hay puntos en común, sobre todo horarios, la forma que se encuentra el cuerpo, el lugar, la forma de matarlo, se usaron herramientas de la casa ningún objeto extraño, arma blanca o de fuego”.

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