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“La gestión anterior dejó un sistema roto y deuda por $1400 millones”

Así lo aseguró Carlos Arroyo en una detallada entrevista con Radio Mitre Mar del Plata, durante la cual el intendente analizó su gestión, el estado actual de las cuentas del municipio y el reciente incremento de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU).

Por Redacción

miércoles 11 de julio, 2018

El Intendente de General Pueyrredon, Carlos Fernando Arroyo, brindó una extensa entrevista mano a mano en los estudios de Radio Mitre Mar del Plata en la que analizó su gestión, el estado actual de las cuentas del municipio y el reciente incremento de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU).

“Estamos muy bien: pagamos en término el aguinaldo y al otro día pagamos sueldos”, afirmó Arroyo. El intendente indicó que su Gobierno logró el equilibrio de las cuentas municipales, reorganizó la administración y aún “está resolviendo muchos problemas que quedaron del pasado”.

“Ya se vio en materia de educación, lucha contra la violencia, protección de la mujer, en cultura con el Festival Piazzolla, trajimos el Colón de Buenos Aires a Mar del Plata. En Vialidad es increíble todo lo que estamos haciendo, a pesar de las lluvias que nos jugaron en contra”, describió los logros de su gestión.

Para el jefe comunal, todo esto posibilita una gestión “normal, dentro de los parámetros que se esperaban”, en un contexto de “falta de presupuesto” que no le permite “cumplir” sus intenciones y proyectos, como la guardería de animales que espera “concretar en este año y medio”.

“Ahora hay una nueva etapa, pero a ésta no se podía llegar si no concretábamos la primera de ordenamiento, de juntar los pedacitos. No era sólo el problema de la deuda que la gestión anterior dejó colgada, o peor es que dejaron el aparato roto, el sistema, la Municipalidad”, cargó Arroyo contra el exintendente Gustavo Pulti. Y aseguró que el pasivo que encontró ascendía a los 1.400 millones de pesos.

Cuando asumió, el Gobierno de Cambiemos advirtió que la administración “estaba desorganizada”, el personal “indisciplinado”, trabajadores “donde no tenía que haber y nadie donde debería haber”, Inspección General y Tránsito “estaban deshabitadas”, y en Salud “estaban las salitas en mal estado y no había ambulancias”.

“HABRÍA RESUELTO UN MONTÓN DE PROBLEMAS MÁS RÁPIDO, PERO NO SERÍA MUY DEMOCRÁTICO”

Arroyo destacó los dichos del sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo, a quien calificó como su amigo. Tiene razón, yo siempre tuve un solo discurso: el verdadero”. En el mismo sentido, aseguró que en un momento de su mandato tuvo “muchas contras, de todos lados”, pero sostuvo que eso “es algo normal en la política”. 

“Si por mí fuera, ya habría resuelto un montón de problemas más rápido, pero no sería muy democrático. Tengo que buscar opiniones y esperar trámites para poder hacerlo”, enfatizó. Como ejemplo, citó el caso de las fotomultas: “Tardó dos años en salir. Yo quisiera saber cuántas vidas costó, yo lo podría haber sacado en solo dos meses”.

En el mismo sentido, afirmó que él avanzaría en el proyecto de tolerancia cero de alcohol para todos los conductores, aunque algunos funcionarios y opositores difieren en la aplicación de esta política. “Si un vaso de vino es problema para un taxista o remisero, es problema para todos: el vehículo mata igual”, definió.

“DENTRO DE MI GABINETE, NO TUVE EL RENDIMIENTO QUE HUBIERA QUERIDO”

Consultado sobre los numerosos cambios de nombres dentro de su Gabinete, Arroyo se sinceró: “No tuve el rendimiento que hubiera querido, por eso hice cambios”. Aseveró que debió elaborar ciertas circunstancias y situaciones, y resolver diversos problemas antes de hacer las modificaciones que consideró oportunas. “Todo tiene su tiempo, a medida que se fueron sucediendo, los fui cambiando”, destacó. Aseguró que así lo hizo tanto en las secretarías de Educación como de Cultura y que, en caso de ser necesario, “voy a seguir cambiando hasta que tenga un resultado ideal”.

“Los cargos tienen que estar a disposición de la persona que el Pueblo eligió, pero a su vez esa persona tiene que poner en los cargos a quien resuelva los problemas”, describió. Definió a los nombramientos como “un partido de ajedrez” en el que debe “poner los personajes mejor capacitados y con mayores conocimientos”. En cuanto a futuros cambios dentro del Gabinete, precisó que “hoy por hoy” no cree que haya motivos profundos para realizarlos, aunque no los descartó en caso de ser necesarios.

Por otra parte, defendió el trabajo de Eduardo Leitao al frente del Ente Municipal de Servicios Urbanos (Emsur). “Si uno va a un lugar donde encuentra siete cuadras de residuos, y piensa en todo el tiempo que lleva levantarlo y en los insumos que muchas veces no se tienen, no se puede pedir más de lo que se hace”, remarcó. Arroyo aseguró que recibió de manos de su antecesor “una repartición con mucha gente y ningún vehículo”. “Si hubiera tenido alguna topadora o camiones, tal vez podríamos haber hecho más en menos tiempo”, concluyó.

En el mismo sentido, volvió a insistir con la responsabilidad que debe asumir toda la comunidad para mantener la limpieza de la ciudad. “Hay una gran inconsciencia de la sociedad: todos tiran cosas en cualquier lado. Limpiamos y limpiamos, y a los diez días está sucio igual. En un solo día levantamos 10 toneladas de basura en la playa”, enfatizó, y destacó la importancia de dictar cursos educativos para concientizar a la población.

“EL AUMENTO DE LA TSU ES UN TEMA SIMPLE, PERO FUE EXPLICADO MUY MAL”

El intendente hizo mención al reciente incremento en la tarifa de la Tasa de Servicos Urbanos (TSU), sobre la que afirmó que fue mal comunicado a los ciudadanos. “La explicación que se dio sobre el aumento de la TSU fue deficiente, no fue lo que debió ser. El tema es simple, no es nada extraño, pero fue explicado muy mal”, admitió.

Arroyo justificó la suba en la inflación anual, que se calcula rondará el 30%. “Yo tengo 11.500 empleados y hay paritarias que no sabemos en cuánto van a terminar, yo tengo que afrontar eso”, agregó. Argumentó que si los montos de las tasas no siguen las variables del precio del dólar, el municipio se vería imposibilitado de asumir sus compromisos en agosto o septiembre. “Tenemos la responsabilidad de pagar sueldos, las escuelas, la salud pública y parte del combustible de los vehículos para seguridad”, detalló.

“Todos queremos mejoras en el asfalto, la limpieza, las plazas, las escuelas, pero ¿cómo hago si no tengo los recursos?”, se preguntó. Y volvió a hacer hincapié en la deuda que recibió de la gestión de Gustavo Pulti: “Recaudo para pagar lo que yo consumo, pero además tengo que cargar una mochila que me viene de atrás”. El jefe comunal expresó que él mismo se enoja cuando recibe la factura de la TSU. “No vivo en una casa de lujo y es doloroso pagar, no es barato”, admitió, aunque esgrimió que sin ese aumento desde el municipio no pueden “darle a la gente las respuestas que necesita”.

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