Un año del coronavirus en Mar del Plata: preocupación, reclamos y descontrol

El 12 de marzo de 2020 se confirmó el primer caso en la ciudad. Fue un ingeniero de 71 años que había regresado de un viaje en Europa, que falleció el 24 de marzo. ¿Qué pasó en estos 365 días?

Por Redacción

viernes 12 de marzo, 2021

Por Manuel Straccia

El 12 de marzo de 2020 se confirmó el primer caso de coronavirus en Mar del Plata. Mucho ha pasado en este tiempo, desde la lógica preocupación, pasando por los reclamos de los sectores comerciales y económicos, siguiendo con los descontroles por las fiestas clandestinas e incumplimientos de protocolos, llegando a la esperanza con la vacunación. Sin embargo, se teme por una nueva oleada.

El primer caso positivo fue un hombre de 71 años, que había regresado a la ciudad tras un viaje por Europa. Tras ser internado en la Clínica 25 de mayo, falleció el 24 de marzo. "Esto nos tiene que empujar a seguir trabajando y a estar a la altura de la circunstancias", afirmó Montenegro tras conocerse la noticia, al tiempo que desalentó la circulación por las calles.

La cronología del coronavirus en la ciudad señala también que el mismo día de conocerse el primer caso, se suspendieron todos los eventos masivos. Ese fin de semana, por ejemplo, estaba pautado el partido entre Racing y Aldosivi por la "Copa de la Superliga", que terminó jugándose sin público. Dos días después, también se suspendieron las clases.

Con el decreto del presidente Alberto Fernández, Mar del Plata y el resto del país entró en la etapa de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO). Las calles comenzaron a quedar desiertas y los marplatenses adoptaron las medidas de prevención correspondientes.

La secretaría de Salud, mientras tanto, realizaba testeos y controlaba a los ciudadanos que llegaban desde el exterior. Por ese entonces, también se conocieron varias historias de "varados", que no eran repatriados por el Gobierno y no podían regresar a sus hogares.

El correr de las semanas y las prohibiciones de circular, llevaron a que los comerciantes salgan a la calle a exigir su reapertura. Se hicieron "pruebas piloto" y el 29 de mayo reabrieron sus puertas, aunque el movimiento continuaba siendo escaso. En junio, la ciudad estaba en calma, en "Fase 4" y con varios comercios habilitados.

Los casos en Mar del Plata no se dispararon hasta julio, mes en el que se conocieron 771 contagios que representaban el 94% de los confirmados hasta ese momento. El crecimiento exponencial de los casos llevó a un retroceso de fases hacia finales de agosto.

Esa medida prohibió numerosas actividades en la ciudad que se habían reabierto a partir del trabajo consensuado entre concejales, funcionarios y personal de salud en la Comisión Especial de Reactivación Económica del Concejo Deliberante.

Casi sobre la hora, el Gobernador Axel Kicillof confirmó que Mar del Plata y la provincia de Buenos Aires tendría temporada de verano, con "estricto protocolo" y la necesidad de permisos para circular. Fueron meses atípicos, lejos de lo ideal, pero "mejor que nada". Aunque no estuvo exenta de conflictos, como las restricciones nocturnas a la circulación.

Uno de los mayores problemas que atravesó la ciudad fue el descontrol de las fiestas clandestinas. Durante todo el año se dieron estos eventos masivos, sin protocolos y convirtiéndose en focos de propagación del virus. Sólo durante enero y febrero, se desarticularon 500 fiestas clandestinas. Ocurrió lo mismo con los "fulbitos" en distintos puntos de la ciudad, que eran denunciados por vecinos y funcionarios.

La ciudad estuvo en el punto de mira de medios nacionales y hasta en palabras de Alberto Fernández, quien a fin de año aseguró que la ciudad "no la estaba pasando bien" y esperarían a las fiestas para tomar medidas. 

Sin embargo, llegó la esperanza. El 29 de diciembre, 900 dosis de la vacuna de Sputnik llegaron a la ciudad y comenzaron a aplicarse a trabajadores de la salud. La vacunación avanza lenta pero con constancia. Ya se aplicaron 25 mil dosis (también de la vacuna fabricada en India y otra de China), para los que están en primera línea, personas de riesgo, docentes y fuerzas de seguridad.

Poco a poco la gente fue desentendiéndose de los protocolos, situación que alerta a los profesionales de la salud y autoridades, que advierten por la posibilidad de un nuevo rebrote en las próximas semanas o meses.

Pasó un año desde que llegó una nueva normalidad a la ciudad. El virus no descansa y parece que continuará modificando nuestra cotidianeidad por un tiempo más. 

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